Podríamos decir que por estos días astrológicamente los planetas están confabulando para que todos vivamos el llamado del corazón. Sin embargo, la necesidad de compartir con otro de la forma en que solemos llamar “estar en pareja” es una temática de gran importancia desde que el mundo es mundo, es una trama vital y transversal, no importa la época cultural, ni la edad o condición social, la búsqueda del amor es sin duda una de las tramas humanas que jamás pasa de moda. No importa el título formal con el cual definamos a la persona que ocupa el lugar que nombramos como pareja, de cierta forma todos buscamos llenar esas dos sillas frente al lago, con un para siempre, en la cual sólo una de ellas es para nosotros.
Pero da la impresión que sólo algunos pocos son bendecidos con encontrar la pareja ideal y completar la meta del “para siempre”. ¿Por qué es tan difícil alcanzar una relación seria? Desde la astrología no existe una idea monogamia de pareja única para siempre, ni tampoco la historia del alma gemela o de un compañero de vida. De hecho el área de la vida a la cual llamamos área de pareja también se utiliza para definir a los enemigos declarados y a la necesidad de constituir la propia identidad en función de la mirada y opinión de otros. No existe ningún argumento astrológico que permita fundamentar la idea de una pareja o qué es una relación seria.
Una de las claves creativas que se trabaja en el mundo de los negocios para desarrollar nuevos productos e industrias es mirar más allá de la industria. Esto quiere decir que si vendo autos tal vez debo atreverme a mirar el negocio de las manzanas para encontrar nuevas ideas, es una de las técnicas que se utiliza para pensar fuera de la caja. Para ir más allá de lo conocido, porque crear algo nuevo, hacer un cambio requiere ser disruptivo, salir de lo conocido. Si nuestro negocio fuese el amor, necesitamos mirar más allá de la industria; es decir, pensar más allá de los conceptos tradicionales que son parte de la cadena de valor del negocio: autoestima, fidelidad, atracción, sexo, belleza, familia, hijos, proyectos en conjunto, cuidado, compañía, soledad etc. No se trata de observar cualquier industria, debemos observar una que tenga dificultades similares, así podemos encontrar, quizás, soluciones que sean replicables en nuestro negocio.
¿Qué industria tiene a cuestas años de fracaso, es de interés generalizado, no importa edad, condición o tiempo, se invierten enormes sumas de dinero sin resultados y aún así continúan intentando? Esa industria es la búsqueda de vida en otras partes del universo. Llevamos años y hemos enviado cientos de sondas con radares y otro tipo de tecnologías para identificar vida fuera de la tierra, y todas sin éxito. En agosto de este año un grupo de astrobiólogos planteó que el problema era la definición de lo que llamamos “vida” argumentando que era necesario redefinir el significado para dejar atrás cierto sesgo de ceguera y poder mirar lo que quizás está frente a nuestros ojos, pero no lo vemos porque no encaja en nuestra definición. Es así como la propuesta de Barlett y Wong plantea un concepto de “Vyda” un tanto más amplio al definido como “Vida”.
Tal vez la solución para alcanzar una relación seria y duradera no está en la suerte, o en las técnicas de seducción para obtenerla y de resignación para sostenerla. Quizás al igual que las misiones de búsqueda de vida extraterrestre, sólo debemos redefinir la forma en que definimos una relación de pareja exitosa.
