La reforma de la Costanera que lleva adelante Vialidad provincial ingresó en su etapa final con trabajos concentrados en el Nudo Vial. Al tiempo que culmina el cambio de losas y la instalación de iluminarias, comenzó a pintarse el puente cubriendo progresivamente los murales que conmemoraban el bicentenario del “Cruce de Los Andes” y una intervención que recordaba a las víctimas de femicidios.
La situación generó malestar entre los artistas y gran parte de la población que comenzó a manifestarse en las redes sociales. “No nos avisaron nada, de repente, el viernes pasamos por la zona y nos encontramos con que estaban tapando todo de gris”, comentó Natalio García, conocido como Planeta Cees, uno de los artífices de transformar las paredes de Mendoza.
Los rostros de Johana Chacón, Soledad Olivera, María José Coni, Marina Menegazzo, Gisela Gutiérrez, Janet Zapata y Julieta González aparecieron en el ingreso a la Ciudad de Mendoza, entre Adolfo Calle y 25 de mayo, en septiembre de 2016, con la firma de “Mi Harté”.

Diferentes referentes feministas repudiaron el accionar de Vialidad, incluso lo entendieron como un simbolismo a horas del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer del 25 de noviembre.
“Nos borran, una por una”, publicaron junto a un video que rápidamente se viralizó y que muestra a uno de los obreros cubriendo las imágenes.
En 2017 y convocados por la Secretaria de Cultura, treinta muralistas de la provincia y dos chilenos realizaron la obra en los puentes de Costanera y Vicente Zapata en el marco de los festejos por los 200 años de la gesta sanmartiniana.
En ese entonces, tanto el secretario de Cultura Diego Gareca, como los artistas visuales decidieron no tocar los rostros que reflejaban los crímenes y elaborar el mural en homenaje a San Martín unos metros más atrás.

Cees junto a Panamá Club, Asfálticos, Damián Martínez, Agustín ‘Parlo’ Oldrá, Andrés Viera, Pablo Villareal, La Barba, Walter Lucero Chungo y, de Chile, Degra y Rodrigo Soto Carmona realizaron la creación que demandó 30 días de ejecución.
La logística incluyó andamiajes y grúas, ya que debían quedar suspendidos sobre el Cacique Guaymallén. Sólo en el alquiler de este último servicio, el Gobierno de Mendoza gastó $119.000.
“En las 14 columnas llevamos adelante diferentes temáticas en torno a la vida y obra de San Martín, la gesta libertadora y el Cruce de los Andes”, recordó Cees y explicó que junto a sus pares considera el accionar una falta de respeto a la cultura de Mendoza.
Por su parte, Oscar Sandes, administrador de Vialidad Provincial, aclaró que “sólo se está pintando aquellos murales que estaban deteriorados en su base y porque fueron vandalizados”. Y sostuvo que, como también está cubiertos de excrementos de palomas, “la intención es limpiarlos, pero los que no se puedan reponer no se repondrán”.
“Hay una idea de hacer algo como en los países más avanzados haciendo un museo a cielo abierto con fotografías de los murales, pero todavía no tenemos el recurso ni el tiempo”, comentó Sandes, quien explicó que al lugar le faltaba mantenimiento.

En respuesta, los muralistas sostuvieron que no sólo no estaban vandalizados y , que incluso, estaban dispuestos a realizar las restauraciones necesarias si se hubiese requerido.
En un tono conciliador, Diego Gareca lamentó la situación, sin embargo reconoció que el muralismo es un arte efímero.
“Esperemos que se vuelvan a pintar con una nueva temática”, recalcó, e hizo hincapié en el hecho que debido a su ubicación y que el lienzo es una pared, los colores pierden la fuerza. “Las palomas hace su trabajo, como también el sol y el agua”, dijo.

“Hay muchas intervenciones a lo largo del continente como éstas que nacen, dejan un mensaje y desaparece. Ese es el arte efímero”, reflexionó Gareca al referirse al arte público y al muralismo en particular. Sin embargo, recalcó que los vecinos aprendieron a apreciar este tipo de manifestación.
