Este miércoles se realizó la audiencia pública para determinar de cuánto será el aumento de la tarifa eléctrica para este año. En el marco del congelamiento tarifario por 180 días dispuesto por el Ejecutivo, el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) cumplió con el procedimiento de adecuación del Valor Agregado de Distribución (VAD) de cada una de las distribuidoras.

En este sentido, y teniendo en cuenta diferentes estudios, el órgano de control concluyó que el aumento promedio para los usuarios residenciales debería ser del 14%. Hay que recordar que las empresas solicitaban una suba del 30%.  En tanto, la principal distribuidora (Edemsa) planteó que los aumentos sean trimestrales y no semestrales como se hace ahora.

La titular del ente regulador, Andrea Molina, indicó que el EPRE presentó en audiencia pública los informes técnicos que elaboraron en función del último cuadro tarifario en función del cumplimiento de la ley.

Con respecto a cuándo se hará efectivo el incremento, la funcionaria señaló que el congelamiento de tarifas lo dispone el Gobierno provincial y será efectivo hasta el 1 de julio. Luego, será el gobernador Rodolfo Suarez quien determine si continúan las tarifas congeladas o si se establece un incremento en los servicios públicos.

“Nosotros entregaremos el informe al Ejecutivo y serán ellos quiénes decidan el porcentaje de aumento, el EPRE está cumpliendo con la ley y lo tenemos que hacer obligatoriamente”, agregó Molina.

El estudio del #EPRE concluye en una adecuación promedio de la tarifa para Usuarios Residenciales del 14%, para el resto (pequeños y medianos comercios, riego agrícola, industriales)verán una variación promedio del 18% de acuerdo a sus consumos, potencia, categoría tarifaria, etc pic.twitter.com/gita1Cyn8T

— EPRE Mendoza (@epremendoza) February 26, 2020

De acuerdo al consumo del usuario y su categoría, la actualización tarifaria final promedio debería ser:

  • Usuarios residenciales con consumos bimestrales menores a 299 kWh bimestrales: 248.701 usuarios, 46% del total de usuarios residenciales de la provincia, recibirán un incremento promedio bimestral del orden del 8% ($73 bimestrales).
  • Usuarios residenciales con consumos bimestrales entre 300 kWh a 599 kWh bimestrales: 186.245 usuarios, 34% del total de usuarios residenciales de la provincia, recibirán un incremento promedio bimestral del orden del 14% ($341 bimestrales).

Cabe señalar que estas dos categorías tarifarias representan el 80% de los Usuarios Residenciales y el consumo promedio de una familia tipo en la provincia de Mendoza es de 450 kWh bimestrales.

  • Usuarios residenciales con consumos bimestrales mayores a 600 kWh bimestrales: 198.280 usuarios, 20% del total de usuarios residenciales de la provincia, recibirán un incremento promedio bimestral del orden del 15% ($700 bimestrales).

Para el resto de los usuarios pequeños y medianos comercios, riego agrícola, industrias, verán una variación promedio a Usuario Final del 18%, de acuerdo a sus consumos, potencia, categoría tarifaria, contrataciones y estacionalidad.

Entre los participantes de la audiencia pública, se destacó la presencia de varias asociaciones de consumidores que expusieron su malestar ante el aumento propuesto por el ente regulador.

Eduardo Femenía, representantes de Consumidores Libres, manifestó que el contexto económico es “sumamente grave” como para que haya un nuevo aumento que sólo pagan los usuarios.

“No vemos legisladores ni intendentes peleando por la gente y el EPRE sólo satisface las demandas de las distribuidoras que no han invertido en la provincia”, añadió Femenía.

Por su parte, Edemsa envió un comunicado donde indican la necesidad de realizar revisiones tarifarias en forma trimestral con el objetivo de atenuar el escalón de aumento para los usuarios finales. Y, también, pidieron considerar los costos reales de la operación y el impacto ya causado por la inflación en prestación del servicio y sugerir que el incremento tenga mayor peso en aquellos sectores que cuentan con mayor posibilidad para soportarlo, ya que la distribuidora no es ajena al contexto de alta inflación, recesión y disminución de empleo que enfrenta la sociedad en general.