Los últimos tres positivos de coronavirus cambiaron el panorama optimista que se veía en la Provincia. Y particularmente en el departamento de Las Heras, donde es oriunda la familia que fue aislada y el posible nexo epidemiológico, el abuelo que es camionero. Ante la emergencia, el intendente Daniel Orozco no descarta volver a una fase más restrictiva de la cuarentena si se detectan más casos. 

Desde la municipalidad explicaron que lograron determinar rápidamente cómo se contagió esta familia compuesta por un padre, la madre y un niño. El abuelo, de profesión camionero, volvió a Mendoza hace unos 10 días desde la zona de Quilmes -Buenos Aires- y que estuvo cerca de la zona de Villa Azul, el barrio vulnerable que fue aislado por la profusión de contagios que se detectaron. 

Como el chofer no tiene que realizar cuarentena al volver a la provincia, en una primera instancia trascendió que había participado el 26 de mayo de un cumpleaños, donde estuvieron más de 20 personas, en una abierta infracción a las reuniones privadas que el aislamiento obligatorio prohibe.

Sin embargo, luego se destarcó esta información y a esta reunión sólo habría asistido la hija.

El chofer habría tenido contacto con otras personas porque  hizo al menos dos mudanzas, una a Godoy Cruz y otra a Guaymallén. 

Tras el rastrillaje de todos los contactos, las personas que mantuvieron una relación próxima con el transportista durante este tiempo ya fueron aisladas en los hoteles contratados por el Gobierno de Mendoza para realizar la cuarentena. En este caso, se trata de personas que no han evidenciado síntomas. En otros, donde hay signos compatibles, ya fueron aislados en los hospitales, según explicó el intendente Daniel Orozco. 

Con este panorama, el jefe comunal manifestó que se encuentra reunido con sus funcionarios para analizar la situación departamental. 

Además, también se puso en contacto con el gobernador y con el resto de los intendentes del Gran Mendoza. “Siempre nos dijo -por Rodolfo Suarez- que tomáramos esta primavera que vivíamos con alfileres. Que no nos durmiéramos”, puntualizó. 

En este punto, Orozco no descartó volver a una etapa más inflexible respecto del aislamiento obligatorio si aparecen más casos en su departamento. 

Hoy está todo sobre el tapete. Si tengo que retroceder porque hay un brote, no lo vamos a dudar, estamos evaluando minuto a minuto“, manifestó Orozco. 

Si bien ponderó el trabajo de las áreas epidemiológicas de Las Heras y de la Provincia para dar rápidamente con el vector de contagio, el intendente también dejó traslucir que entre las familias aisladas hay alguna que vive en un barrio vulnerable de Las Heras. 

Es una familia que, en líneas generales, tiene su casa, pero muchas personas estuvieron en contacto, podemos tener alguna familia vulnerable“, apuntó. La preocupación no es menor, puesto que en jurisdicciones como CABA o Buenos Aires, los contagios crecieron exponencialmente en el último mes, favorecido por las condiciones de habitabilidad en barrios como la Villa 31 de Retiro o el mencionado Villa Azul, entre Quilmes y Avellaneda. 

El jefe comunal, que también es médico, apeló a la responsabilidad de los lasherinos para poner en alerta las posibiles situaciones de contagio. 

“Es la responsabilidad de cada uno, si tenes síntomas, tenés que ir al médico y alertar, no podemos poner un policía por cada familia”, explicó. Y agregó: “Apelamos a la responsabilidad de la comunidad, a que alguien que haya venido de Chile, Brasil o del AMBA, tiene que estar en cuarentena. O que no hayan reuniones de 20 personas sino de 10”.  

Por eso, consideró que “si nosotros hoy vemos que hay un grado alto de acatamiento, vamos a seguir -con esta fase de cuarentena-, pero si tenemos que retroceder, lo vamos a hacer. Depende de la responsabilidad civil de cada persona, no le vamos a echar la culpa al presidente o al gobernador. El bicho no nos busca, vamos nosotros a buscarlo”, recalcó.