Cuando se trata del clan Maradona todo es escándalo. Ahora fue Verónica Ojeda, pareja del exfutbolista durante 10 años y con quien tuvo a Dieguito Fernando, quien prendió el ventilador, profundizó sobre su pasado y presente con Diego y le respondió a Dalma ante sus agresiones.
“Pese a todos los errores que tuvo y tendrá, lo bueno y lo malo, Diego es el padre de Dieguito y lo va a ser toda la vida. Por eso a mi hijo siempre le hablo bien de él y así seguirá siendo“, destacó Ojeda, que también le respondió a Dalma Maradona, luego de que ésta dijera que no sabe como tiene tiempo para mandar a la televisión mensajes o hablar de su madre (Claudia Villafañe) teniendo un hijo.

“Tengo sangre caliente y aunque no me dejen hablar, no me aguanto. Tengo todos los pelos parados. Honestamente no me importa lo que diga. Sé muy bien quien soy y que fui historia en la vida de Diego Armando Maradona. Fui su mujer 10 años, tengo un hijo que es un nene divino y sé la clase de persona que soy. Cada uno sabe quien hizo qué. Que no me vengan a hablar de moral“, respondió Ojeda.
La pelea por la herencia
Al ser consultada sobre los bienes que le dejó Diego y qué opina al respecto del rumor que indica que Claudia Villafañe vendió todas las camisetas de Diego, disparó: “Yo le mande un mensaje a Marina (Calabró) y a Carlos (Monti) diciéndoles que sí es verdad, que mis abogados van proceder a hacer la investigación que tienen que hacer. Es lamentable. Aparentemente vendieron todas las camisetas de Diego para hacerse unos pesos ¿Por qué se están matando ahora con eso? ¿Por qué no lo disfrutan? Son todos grandes y adultos. El único hijo chiquito de Diego, que no tiene la oportunidad de salir abiertamente a hablar en un móvil como Dalma, es Dieguito. Porque es chico, tiene 7 años. Pero cuando crezca yo me voy a sentar al lado de él a aplaudirlo, porque sé todo lo que va a decir”.
Y añadió a su descargo: “Pelean por Diego como si estuviera muerto”.
Tras su sanguíneo descargo, aclaró: “Todo lo de Diego se lo devolví cuando nos separamos, hasta cuentas en el exterior con dólares. En 2013 todavía creía en recuperar a mi familia. A nosotros nunca nos importó el dinero. Él sabe la clase y calidad de persona que soy. Lo que piense Dalma de mí me tiene sin cuidado. Hoy priorizo que mi hijo esté bien y que los demás se ocupen cada uno de sus hijos. Si cuando Dieguito sea grande le importa conocer a sus hermanos y su familia, lo voy a bancar y respetar a full. Hoy no me interesa para nada”.
