Con la mochila cargada de ilusiones partió una delegación con 21 chicos a Vietnam este sábado por la noche. Se trata de la selección argentina de fútbol sub 20, que antes de disputar el Mundial de Corea del Sur, que será entre el 20 de mayo y el 11 de junio, realizará una gira previa por aquel lejano país, para adaptarse al clima y a la hora del continente asiático.

El destino quiso que uno de esos chicos sea Ignacio Méndez, un mendocino de 20 años que juega en Argentinos Juniors. Junto a otros 34 jugadores fue parte de la preselección, pero en la lista definitiva no quedó. Aunque la historia iba a tener su mejor capítulo, al menos para él.

El Sub 20, rumbo a Vietnam.

Los dirigentes de Independiente de Avellaneda decidieron no “prestar” a quien se perfilaba para ser la gran figura de este equipo: Ezequiel Barco, de 18 años. Y Claudio Úbeda, el DT de la Sub 20, no dudó en citar al nacido en nuestras tierras.

Por eso, hoy Nacho es uno de los 21 futbolistas que van a tener el privilegio de ponerse la albiceleste y representar al país en un campeonato mundial.

Al hijo del “Tucumano” Méndez, ex jugador de Chacras, Maipú y Beltrán, entre otros equipos mendocinos, le pasaron muchas cosas en poco tiempo. Aún recuerda cuando empezó a patear las primeras pelotas en el polideportivo de su barrio en Carrodilla, cuando a los 9 años pasó a Andes Talleres, y cuando Sergio Scivoletto lo puso a jugar en la Primera del Matador con tan sólo 15 años. 

Ya la rompía, y por eso, cuando decidieron llevarlo a una prueba a Argentinos Juniors, los entrenadores de las juveniles del Bicho de La Paternal no dudaron en dar el OK para que se quede. Y tan rápido pasó el tiempo que ya hace cinco años está en Buenos Aires y hoy tiene la chance de demostrar todo lo que sabe con la selección argentina. 

“Nunca me imaginé que se podía dar esta chance con la selección. Sabía que estaba haciendo las cosas bien en Argentinos, este año me habían subido a Primera, a hacer la pretemporada, pero nunca imaginé estar en una preselección y mucho menos hoy tener la chance de jugar un Mundial”, comenzó relatando Nacho en una comunicación con Diario El Sol, en la previa del viaje a Vietnam.

Y reconoció: “Pasan muchos recuerdos por la cabeza en estos momentos. En Mendoza me tocaba viajar mucho para entrenar y hoy tengo la suerte de que me lleven, de que me traigan. Y presente está la familia que siempre estuvo en los momentos buenos y malos”.  

Hoy, el mediocampista está viviendo en Belgrano y disfruta de algunos de los privilegios de la profesión, pero no se olvida de sus primeros momentos en la Capital: “Al principio fue complicado, estaba lejos de la familia, vivía con gente que no conocía en la pensión del club, pero estaba bien dentro de todo. Me exigían que estudie, por suerte terminé el secundario”.

“Pasar de jugar en Mendoza a un club como Argentinos fue un cambio rotundo. Cuando llegué no tenía la chance de jugar porque el primer año fue de adaptación y después empecé a sumar minutos y por suerte me fue bien”, recordó. 

Y contó además: “El segundo año me costó mucho, al principio. Cuando volví de las vacaciones tenía muchas ganas de volverme a Mendoza. Mi viejo siempre me dijo: ‘La decisión la tomás vos, es tu vida, yo siempre te voy a apoyar en lo que quieras hacer’. Por suerte decidí quedarme en ese momento y hoy puedo estar viviendo esto”.

Tras los recuerdos, Ignacio se describió: “Soy volante por afuera, sé jugar a veces de doble cinco, también jugué de enganche. En realidad puedo jugar en cualquier puesto en la mitad de la cancha. Soy más de crear que de marcar”. 

“Mi ídolo siempre fue Riquelme pero hoy no se juega mucho con enganche, así que miro mucho a Pablo Pérez, de Boca, que a veces se saca un poquito pero es buen jugador”, expresó el mendocino.

Respecto a lo que viene, en Corea del Sur, Méndez manifestó que “el objetivo grupal es el primer partido, contra Inglaterra. Y en lo personal, ir ganándome el puesto en la gira previa y después, si me toca jugar en el Mundial, tratar de demostrar”.

Pero sabe también que su carrera no empieza ni termina en esa competencia, y por eso ya tiene en claro sus próximos objetivos como futbolista profesional: “Quiero debutar en la Primera de Argentinos y después veré si tengo la chance de pasar a otro club, pero primero pensar en Argentinos”.

Por último, Nacho recordó su momento con la selección mayor en Ezeiza y contó lo que significa ser parte de todo eso: “Tuve la suerte de ver a Messi cuando fui sparring de la selección, uno siempre sueña jugar con él, pero creo que está muy lejos esa posibilidad por ahora. Había muchos jugadores ese día. Estaba Funes Mori, Lavezzi, Agüero, no lo podía creer. Disfruté mucho ese momento y traté de no tocar a ninguno para que no haya ningún problema. Fue en Ezeiza antes de que viajen a jugar contra Bolivia por Eliminatorias. La selección es un mundo aparte. Si no lo vivís es imposible imaginártelo”.