El paso internacional a Chile podría llegar a ser uno de los objetivos estratégicos a custodiar en Mendoza por el Ejército, de acuerdo al último decreto presidencial que valida la participación de las Fuerzas Armadas en la seguridad interior del país. Pero esto primero debe ser acordado por la Nación y la Provincia, para definir cuáles podrían ser aquellos lugares vulnerables vinculados al narcotráfico o el terrorismo.
El anuncio de la restructuración de roles y funciones que desempeñan las Fuerzas Armadas, impulsado por el presidente Mauricio Macri, ocurre en el marco de un programa de reformas que tiene como objetivo, entre otros, unificar los recursos e integrarlas, como apoyo logístico, con otras fuerzas de seguridad, como es el caso de Gendarmería, Prefectura o las fuerzas policiales del país. Estos cambios están reflejados en el decreto 683/18 publicado este lunes, en el Boletín Oficial.
La nueva normativa incluye, entre otros aspectos, la protección de los objetivos estratégicos. En este sentido, Enrique Thomas, secretario de Gestión Federal de la Seguridad del ministerio de Seguridad de la Nación, explicó cuáles podrían ser estos objetivos a resguardar.
“Centrales nucleares y centrales hidroeléctricas, son objetivos estratégicos para el país que generalmente han sido custodiados por fuerzas federales y que a partir de ahora podrían serlo por miembros de las Fuerzas Armadas”, sostuvo.
El funcionario mendocino, que actualmente es mano derecha de la ministra Patricia Bullrich, destacó la importancia de estos lugares y la necesidad de que sean vigilados por personal especializado.
La determinación sobre cuáles serán los objetivos estratégicos a custodiar por las Fuerzas Armadas será una decisión que tomarán en conjunto a nivel nacional los ministerios de Defensa de la Nación y el de Seguridad de Mendoza, que conduce Gianni Venier.
En lo que refiere al rol de las Fuerzas Armadas, los funcionarios consultados coincidieron en que ha cambiado y debe ser más activo. “Se presentan nuevos problemas, conflictos y desafíos para los miembros de las fuerzas de seguridad. Las Fuerzas Armadas modernas tienen que intervenir en nuevos conflictos que no se planteaban hace 30 años”, agregó Thomas.
“Hay 80 mil efectivos que hoy no tienen un rol específico en cuarteles y en centros de concentración que están en las urbes, prácticamente no tienen sentido porque están desplegadas como un ejército antiguo, como se consideraban los ejércitos de 1950. A partir de ahora estas fuerzas armadas van a tener un despliegue estratégico, para defender al país de amenazas nuevas, narcoterrorismo, terrorismo islámico, hackers, que pueden destruir sistemas de defensa que antes no existían”, agregó el mendocino más encumbrado en el ministerio de Seguridad de la Nación.
El cuidado de las fronteras
Al ser Mendoza una provincia fronteriza, existiría la posibilidad de que las Fuerzas Armadas actúen como apoyo a las fuerzas de seguridad. Actualmente el paso internacional Cristo Redentor es custodiado por Gendarmería. Sin embargo, Thomas no descartó que personal del Ejército que se encuentra en Mendoza pueda llegar a complementarse con la fuerza de seguridad en el paso fronterizo.
Teniendo en cuenta que en Argentina existen más de 100 pasos fronterizos, es probable que la colaboración con las fuerzas de seguridad se implemente de forma progresiva y gradual, sobre todo en aquellos lugares donde la presencia de las mismas “puede ser muy importante. Hay pasos donde prácticamente no hay controles. En esos casos es muy importante la custodia y el control en conjunto”, destacó el diputado nacional, Luis Petri.
Argentina es uno de los países con las fronteras más amplias del mundo. Según consigna el sitio www.argentina.gob.ar, existen 117 pasos internacionales. Sobre ese total, 17 limitan con Brasil, 36 con Paraguay, 5 con Bolivia, 14 con Uruguay y 45 con Chile.
“Argentina comparte fronteras con otros dos países que son productores mundiales de drogas (cocaína y marihuana). Tenemos frontera con Bolivia y Paraguay, una frontera norte que es seca, donde cruzas un arroyo y estás en un país o en el otro. Esta es una zona muy sensible, necesita mayor logística y apoyo del que hoy tenemos”, concluyó Thomas.
Los decretos
El decreto 683/18 no supone una ampliación “de las facultades de intervención de las Fuerzas Armadas en términos de seguridad interior, sino un estricto cumplimiento a lo que indica la Ley (de Seguridad Interior)”, explicó Petri.
Esta medida modifica el decreto 727/2006 y deroga el decreto 1691/2006, ya que considera a ambos como elementos restrictivos del accionar de las fuerzas armadas, motivo por el cual el Gobierno busca ahora ampliar sus alcances.
En su artículo 27, la Ley de Seguridad Interior (24.059) establece que el Ministerio de Defensa dispondrá “ que las fuerzas armadas apoyen las operaciones de seguridad interior mediante la afectación a solicitud del mismo, de sus servicios de arsenales, intendencia, sanidad, veterinaria, construcciones y transporte, así como de elementos de ingenieros y comunicaciones, para lo cual se contará en forma permanente con un representante del Estado Mayor Conjunto en el Centro de Planeamiento y Control de la Subsecretaría de Seguridad Interior”.
