En un fin de semana crucial para el Gobierno provincial y los municipios del Gran Mendoza ante el incremento de casos de coronavirus, los diversos controles permitieron detectar y sancionar a locales gastronómicos como a personas que infringieron las restricciones sanitarias. Asados en la montaña, cumpleaños no permitidos o bares donde se sobrepasó la ocupación del 50 por ciento fueron algunas de las faltas que trajeron, en algunos casos, fuertes multas en el rango de los 50 mil pesos.
El sábado, la Policía de Mendoza desactivó un cumpleaños en un circuito de enduro, Pista Coco Ruíz, a la altura de Agua de las Avispas. En ese lugar, había unas 200 personas que, en algunos casos, comían asados y, en otro, festejaban un cumpleaños. En el momento en el que se inició el operativo, muchos de ellos alcanzaron a burlar a la policía escapándose a campo traviesa. En tanto, se aprehendieron a unas 17 personas y se aplicó una multa de 50 mil pesos a la propietaria del lugar.
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Si bien fue el hecho más conocido, no fue el único festejo clandestino que tanto la Policía como los inspectores municipales tuvieron que hacer abortar, en varios casos, con clausuras. La intensificación de los controles se produce en una semana donde los casos de coronavirus han sido los más elevados desde que se declaró la pandemia. Este sábado, el gobernador Rodolfo Suarez pidió a los mendocinos que se cuiden e instó a buscar otras formas de celebrar que no fueran físicas.
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En Godoy Cruz, se intervino en 7 reuniones masivas o no permitidas por el protocolo, luego de las denuncias realizadas por diferentes vecinos del departamento. Entre viernes y sábado, detallaron desde la comuna, se labraron 6 actas con sanciones de 50 mil pesos cada una, en bares de la avenida San Martín Sur y en Palmares Open Mall por falta de distanciamiento de mesas y declaraciones juradas incompletas.
“En algunas cuestiones, llegamos a un lugar en el que las declaraciones juradas en algunas situaciones no coincidían con las reservas y con las personas que estaban sentadas en el lugar. En otro, en una mesa habían 7 personas. Además, en otro local que tiene del ingreso a la calle, se les había llenado la recepción y no podían tener toda la junta gente parada”, detalló Natalio Derinovski, director de Fiscalización de Godoy Cruz.
La municipalidad también pidió la intervención de la Policía y de la Justicia por la infracción al artículo 205, ya que en un bar ubicado frente al control de una línea de colectivos en el barrio Trapiche constataron que estaban excedidos en la cantidad de mesas y de sillas.
Además del asado masivo en Agua de las Avispas, Luján también salió a controlar el cumplimiento de los protocolos, como lo ha hecho el fin de semana pasado. En los puestos de control de control hacia las villas cordilleranas, los inspectores hicieron regresar a unos 200 vehículos porque no tenían la reserva hecha en un local gastronómico, el free pass que les permite circular por la zona de montaña.
De la misma manera, se procedió a intervenir en un otro asado clandestino que se estaba realizando en el interior de un camping de Cipolleti, perteneciente al gremio SOEM -ubicado entre la ruta 84 y el dique del mismo nombre-, en la tarde de este domingo. En esas instancias, se encontraban unas 15 personas, algunas de ellas pescando, y se procedió a multar al responsable que estaba haciendo ingresar a los acampantes con 50 mil pesos, indicaron desde el municipio. En total, por este hecho, se confeccionaron unas 13 actas.

En general, las actas que se labraron fueron por el factor ocupacional. Sólo en un caso, se tuvo que desalojar a un grupo de amigos que había alquilado en un complejo de cabañas de Potrerillos. Esto está prohibido por el Gobierno provincial, ya que sólo permitió reservar en estas localidades a grupos familiares. Por otra parte, detallaron que se labraron unas 63 actas por violar las restricciones a la cuarentena y otras 8 por infracciones en comercios.
En Capital, en tanto, se realizaron dos clausuras este sábado por la noche. En una, fue en el bar Katmandú, de la calle Corrientes. Allí los inspectores constataron que se habóia sobrepasado el factor ocupacional y había unas 56 personas, la mayoría de ellas en el primer piso, cuando la capacidad es de 30, según informaron en el municipio. Además, cuando los agentes municipales llegaron al lugar, se encontraron con las puertas del local cerradas.

La otra clausura también se dio este sábado. La municipalidad se hizo presente en el hotel Windsor, ubicado en la calle Necochea al 600, donde se encontraban más de seis personas en la terraza del establecimiento. La sanción se estableció dado que este tipo de emprendimientos se encuentran cerrados por el aislamiento obligatorio -salvo aquellos que reciben repatriados y ahora también pacientes asintomáticos- y por la reunión, que no está permitida.
En Guaymallén, en tanto, los inspectores municipales labraron entre el viernes y el domingo unas 12 actas en distintos locales gastronómicos de Rodeo de la Cruz, Villa Nueva y el barrio Unimev. De estas, 11 fueron por no cumplir el horario de cierre, mientras que también se procedió a una clausura y a un cese de actividad, porque no se respetaba la cantidad de seis personas por mesa. En ambos casos, la multa corresponde a unos 13.500 pesos.
“Hay mucho movimiento de gente, más de la que esperabamos”, indicó Javier Massó, director de Comercio de la municipalidad. “No hemos tenido grandes incidentes. Lo que pasó con la fiesta clandestina semanas atrás sirvió como escarmiento al menos en Guaymallén”, sostuvo.
