Después de casi un mes de la derogación de los cambios que habilitaban la minería metalífera, el subsecretario de Energía y Minería, Emilio Guiñazú, se despachó en twitter para cuestionar un documento, elaborado por un grupo de investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

El comunicado se sostenía que no era posible hacer en Argentina megaminería, porque los componentes que se utilizan en la actividad, generan “irreversibles efectos socio-ambientales”.

Frente a este análisis, Guiñazú -uno de los impulsores de los cambios en la Ley 7.722- refutó la postura de los especialistas y cuestionó cada uno de los puntos del informe.

“Leí con atención el comunicado, me sorprendió que el CONICET firmara el mismo, hasta que me di cuenta de que no era el CONICET, sino alguno de los investigadores anónimos del CONICET. Leí las referencias bibliográficas e incluso me contacté con los miembros de la institución”, se expresó el funcionario.

Lei con atención el comunicado, me sorprendió que el CONICET firmara el mismo, hasta que me di cuenta que no era el CONICET sino algunos investigadores anónimos del CONICET. Lei las referencias bibliográfica e incluso me contacté con miembros de esta institución.
Abro hilo https://t.co/BhM4G5Jyty

— Emilio Guiñazú Fader (@EmilioGuinazu) February 25, 2020

Y continuó: “Primero no hay firmantes, pero preguntando me dicen que los autores son dos psicólogos, un sociólogo y un economista, invitando a la comunidad científica a adherir. Sería interesante ver la lista de adhesiones, especialidades y trabajos de los adherentes“.

2do desde el principio se usan términos sesgados que no buscan informar sino sesgar la lectura, “megamineria” en vez de “mineria metalifera” ó “quimicos tóxicos” en vez de “sustacias quimicas” así como medias verdades, extemporalidades y juicos de relativo valor.

— Emilio Guiñazú Fader (@EmilioGuinazu) February 25, 2020

En ese sentido, marcó que en el comunicado, los miembros de la UBA y del CONICET emplean “términos sesgados, que no buscan informar sin sesgar la lectura” apelando a “medias verdades, extemporalidades y juicios de relativo valor“.

Entre alguno de los puntos que tomó Guiñazú para cuestionar el comunicado, indicó que la opinión que se tiene del oro está teñida de ideología, dejando de lado a otros metales como el litio y el cobre, los cuales son centrales para las tecnologías limpias.

Se pone al oro de ejemplo denostando su uso como reserva y referencia de valor del sistema capitalista en una interpretación ideologizada de la economía, pero no del cobre del litio del titanio o las tierras raras hoy indispensables para sacar al mundo del atolladero ambiental.

— Emilio Guiñazú Fader (@EmilioGuinazu) February 25, 2020

El funcionario que militó la flexibilización de la ley minera cuestionó “la carga ideológica del documento, que desacredita la ciencia, no solo a las duras (tristemente silenciosas) sino a las blandas que independientemente de sus orígenes, deberían ser objetivas y basadas en la observación, en datos, interpretación científica de causas y efectos”

Finalmente, Guiñazú aseguró: “Sí es posible una minería a gran escala, sustentable en sus prácticas, de impacto medido, tolerante, controlable, adecuadamente integrada a la economía, a la sociedad y a la cultura del pueblo. Es posible, evaluarla, regularla y controlarla.

Si es posible una mineria a gran escala, sustentable en sus prácticas, de impacto ambiental medido, tolerable y controlable, adecuadamente integrada a la economía, a la sociedad y a la cultura de un pueblo. Es posible evaluarla, regularla y controlarla.

— Emilio Guiñazú Fader (@EmilioGuinazu) February 25, 2020

El documento completo elaborado por los investigadores del Conicet: