Ahora, en este momento, los candidatos electorales están preocupados, muy preocupados por lograr convencer a los que todavía están indecisos, que representan un número muy importante del total de electores. Es que hay tantos candidatos y a los indecisos nos mata el surtido, dicen los indecisos.

    Nosotros pretendemos aportar a esta campaña con algunas instrucciones para decidirse a votar. Puede investigar usted los currículums de los candidatos, aunque usted sabe que a los currículums lo hacen los candidatos y entonces suelen ser más mentirosos que campeón de truco. Puede invitar a la madre del candidato a tomar un café y cuando estén en la mesa del bar decir le: “Bueno, ahora hábleme de su hijo”.

    Seguramente, la madre hablará bien del fulano, pero también haga lo mismo con el cuñado, quien, seguramente, no hablará bien. Lea la plataforma de gobierno del partido al que el candidato representa, aunque a esta altura de la competencia no estoy seguro de que algún partido se haya tomado el trabajo de hacer una plataforma de gobierno.

    Si a usted le gusta votar por una persona que gane, entonces remítase a las encuestas, aunque puede terminar más confundido, porque hay encuestas que lo dan ganador al A, otros al B, y otros al C. Tendría que hacerse una encuesta para saber cuánto mienten las encuestas. Asesórese con sus amigos con la simple pregunta: “Che, ¿y vos por quien vas a votar?”. Después analice si es confiable, no el candidato, sino su amigo. Por último le queda la vista y la intuición.

    ¿En los afiches está la cara de los candidatos? Pues entonces, siéntese un ratito en un banco en la vereda frente al afiche y piense ¿Yo quiero que me mande un tipo con esa cara? ¿Cara de qué tiene? Esto puede ayudar mucho. No es solución que consulte con su psicólogo, porque su psicólogo puede estar más desorientado que usted.

    Y bueno, por último, le quedan los métodos lúdicos, el apetén sembrén, el uni doli treli, el ta te ti suerte pa ra mí. Y si se equivoca, no se sienta mal, si tampoco le da resultado en la quiniela. Qué va a protestar.