Un potente terremoto sacudió a la capital de México y dejó un saldo de más de 100 muertos, edificios caídos y decenas de heridos en diferentes puntos de la ciudad. Judith Gallardo, es una mendocina que vive en ese país desde hace 6 años y contó cómo vivió el momento en que se produjo el movimiento telúrico a unas pocas horas de que el pueblo mexicano realizara un simulacro significativo.
“Hoy todos fuimos parte del simulacro en conmemoración a los 32 años del terremoto de 1985. Dos horas después, sentimos cómo el edificio se iba para arriba”, relató.
A pesar de que minutos antes todos los habitantes de esa ciudad habían “ensayado” cómo debían comportarse ante un posible terremoto de 8 grados de magnitud, el sismo los “tomó por sorpresa” y la mayoría fue afectada sensiblemente y no sabía qué tenía que hacer o por dónde salir.
“Todos entraron en pánico, hubo desmayados y hasta una embarazada que empezó a tener contracciones por los nervios”, continuó el relato.
En el caso de Gallardo, al momento del terremoto se encontraba trabajando en un edificio llamado Corporativo Diamante perteneciente a la delegación Miguel Hidalgo.
“El edificio donde estaba es casi nuevo y es una construcción antisísmica”, agregó la mujer.

Es por eso que en las edificaciones modernas las escaleras de emergencia son de metal y la misma construcción “acompaña” el movimiento del sismo.
“La mayoría de los edificios que se cayeron son muy viejos y fueron los que resistieron al anterior terremoto”, agregó.
Con respecto a los momentos después del sismo, Gallardo detalló que no había comunicación telefónica ni WhatsApp.
Sin embargo, las autoridades dispusieron servicios de transporte gratuitos para que los ciudadanos no utilicen el auto para trasladarse.
