Leopoldo Jacinto Luque, fallecido este lunes a los 71 años, luchaba desde la pasada Navidad contra el coronavirus, un cuadro que se complicó por las patologías cardíacas y la diabetes que le aquejaban desde hace mucho tiempo. El ex delantero fue velado en la cochería Boschin, Bandera de los Andes 4189, Villa Nueva.

Sus familiares y seres queridos arribaron hasta la cochería de Guaymallén para despedir los restos del campeón del mundo.
Luque murió en la Clínica de Cuyo, en el centro de la Ciudad de Mendoza, donde había sido ingresado hace casi un mes y medio. Durante su tratamiento, mostró mejorías transitorias y recaídas, de las que finalmente no pudo recuperarse.
Después de algunas mejorías, este fin de semana volvió a presentar arritmias que motivaron a los médicos a inducirlo nuevamente a un coma farmacológico y a entubarlo.
Esta mañana sufrió un paro cardíaco, del que los médicos de la sala de cuidados intensivos lo pudieron recuperar. Pero, según allegados al ex jugador, a nivel neurológico el daño era irreversible, al punto de que falleció en las primeras horas de esta tarde.


