Desde hace años se plantea si es necesaria la elección y coronación de la reina en Vendimia. Se han hecho varias modificaciones al estatuto provincial, pero este año los intendentes más jóvenes decidieron ir más allá y tomaron una postura determinante sobre el tema.

El primero en levantar el guante fue Juan Manuel Ojeda, de Malargüe, que definitivamente y por consenso popular decidió este año eliminar la fiesta departamental, argumentando que en Malargüe no habían viñedos sino que primaba el petróleo. En su lugar celebró la fiesta del trabajo y la producción.

La Fiesta del trabajo y la producción malargüina ya quedó en nuestra historia. @MuniMalargue https://t.co/Mg4TH7AKrA

— Juan Manuel Ojeda (@Juanojeda84) February 1, 2020

Luego llegó el turno de Ulpiano Suarez, de Ciudad. El funcionario celebró que en uno de sus distritos, en la Primera Sección, concretamente, no se eligiera reina. “Ha diferencia de otros años, en los distritos no han sido muchas las candidatas presentadas y, en algunos, directamente no hubo postulación. Es decisión de la gente y se respeta. La ciudadanía valora la Fiesta vendimial y hacia eso vamos a futuro”, comentó.

Las vecinas y vecinos de la Primera Sección nos dieron un mensaje que debemos escuchar, no hubo candidatas a Reina barrial.#Vendimia2020 #OasisMágico #Mendozahttps://t.co/kjiQnMtvca https://t.co/CtGiDTcDmF

— Ulpiano Suarez (@UlpianoSuarez) February 7, 2020

Ahora, Tadeo García Zalazar, de Godoy Cruz, se suma a sus pares avalando un debate que se dio en la Subdirección de Mujer, Género y Diversidad donde se planteó: ¿Reina sí o Reina no?

Verónica Álvarez Ocampo, subdirectora de Mujer, Género y Diversidad, aseguró que el planteo se da desde una construcción colectiva. “La ciudadanía está hablando y uno tiene que escuchar sus pedidos”, sostuvo la funcionaria.

“Hay que repensar y resignificar el rol de la reina de la Vendimia, darle una impronta social y no estereotipada”, comentó Verónica Álvarez Ocampo.

Respecto al aval de Tadeo García Zalazar para la concresión de la charla, la funcionaria manifestó: “Él estuvo de acuerdo y planteó la importancia de que exista un debate en la sociedad. Su postura es la de la escucha activa”.

Las miradas de los funcionarios apunta al mismo eje: la importancia de valorar a la mujer por su esencia y no por su belleza.

¿Reina sí o Reina no?

Frente a la postura pública de los intendentes más jóvenes del Gobierno de Suarez, varias referentes se hicieron eco del planteo, pero no sugieren la eliminación de la figura femenina en la Vendimia, más bien proponen empoderarla para que asuma un rol predominante.

“Sí coincidimos con los funcionarios respecto a que el rol de la mujer ha cambiado y ya no tiene que ser elegida por tener una cara bonita. Basta de cosificar a las mujeres. La sociedad ha avanzado y es el momento para ubicar a la mujer en el rol que se ganó”, comentó Eleonora Lamm, abogada y subdirectora de DDHH de Suprema Corte de Mendoza.

Por su parte, Sofía Haudet, reina de mandato cumplido 2014, manifestó que la idea es que las mujeres asuman roles importantes en Vendimia.

“Hemos logrado varias modificaciones en el estatuto y hoy seguimos trabajando. Considero que la primera foto que habría que eliminar es la de la reina y virreina posando en bata en la cama de un distinguido hotel al día siguiente de ser electa”, manifestó la ex soberana.

A cambio, Haudet propone que la reina y virreina posen junto al Gobernador con un proyecto en mano. “Que demuestre que ese lugar ganado será aprovechado para alcanzar metas productivas que irá resolviendo a lo largo de su mandato”, comentó.

Lamm fue más allá y propuso: “No queremos la eliminación de la reina sino que en cada distrito se elijan a mujeres que se destacan por determinados roles sociales, políticos, culturales, deportivos en su comuna. De repente se puede postular una mujer que logró trepar el Everest, o una que a diario le da de comer a 150 chicos en su casa”.

Asimismo, tanto Haudet como Lamm dejaron en claro que acá el primer debate que debe plantearse en la sociedad es sobre el significado de la Vendimia, muy lejos de lo que se vive hoy. “Las cosechadoras difícilmente tenían en mente postularse a un concurso de belleza para ver cuál de todas ganaba. Los valores eran otros”, comentó Lamm.