Gilberto Poncello Petry, presidente de la Federacion de Industrias de Rio Gran del Sur no dejó márgenes cuando dijo que “si los acuerdos no vienen acompañados de negocios sólo servirán como piezas de museo”. Pues bien, todo parece indicar que la industria conservera abona a esta idea por cuanto aquí se dio el primer paso concreto en un acuerdo estratégico entre compañías que operan en Mendoza y uno de los grandes jugadores de Brasil, Oderich. Una empresa con 80 años de operaciones en el sector de frutas y verduras en conservas.
Raúl Giordano, del grupo Angiord y presidente de la Cámara de la Fruta Industrializada de Mendoza, señaló que ambos sectores profundizaron el trabajo conjunto a principios de este año con el objeto de fortalecer la provisión y el consumo de duraznos en lata y otras frutas en conservas y establecer alianzas que permitan el trabajo fronteras adentro de cada país con ofertas en conjunto.

Giordano destacó que a diferencia de otras actividades, la suya no tiene grandes barreras que sortear (como las fitosanitarias). Costos, impuestos, logística son la base de discusión para acceder a estas alianzas.
Para Marcos Oderich, de lo empresa homónima y vicepresidente de la Federación de Industrias, “los costos de las cadenas productivas y las asimetrías que se presentan en las producciones anuales son los principales obstáculos a sortear. Los intermediarios saben cuándo hay sobreoferta y son hábiles para especular. Es por eso que debemos intentar que las importaciones sean manejadas por la industria”.
El acuerdo se logró en el marco de la misión comercial del Gobierno y ProMendoza en el Estado de Río Grande del Sur, que marcha en segundo lugar de Brasil si hablamos de exportaciones a Argentina. Entre enero y agosto las ventas a nuestro país se incrementaron un 44%.
Oderich estima que establecer cuotas en los volúmenes del negocio bilateral como así también el acceso a líneas de financiamiento para el proceso productivo serían muy útiles. “Nosotros tenemos que guardar la producción de duraznos durante un año y no tenemos espalda. No hay políticas en este sentido, tanto del gobierno brasilero como el argentino”, sentenció.

Sobre la posibilidad de ampliar el negocio hacia otros productos el empresario señalo que “el durazno es el más avanzado respecto de los acuerdos, pero hay muchos productos que son complementarios en ambos mercados. Es por eso que buscaremos avanzar en un consorcio que trabaje con una marca en conjunto”.
Desde el grupo Inca, Rachid Bestani asegura que el trabajo en conjunto es la clave del éxito, aunque sin olvidar los intereses y necesidades particulares. Concluyó que “de cara al futuro no se pueden establecer plazos y que mucho tendrán que ver las macro economías y lo bueno es que hay signos de recuperación”.
