Paneles solares. Credit: Imagen creada con Gemini, inteligencia artificial.

Cada vez más familias y comercios de Mendoza deciden instalar paneles solares en busca de reducir el peso de la factura eléctrica. La combinación entre una de las mejores radiaciones solares del país y un esquema regulatorio activo, que permite inyectar excedentes a la red, hizo que la provincia se posicione entre los distritos con mejores condiciones para este tipo de inversión.

Según los datos oficiales, hoy son 1.232 los usuarios generadores registrados en Mendoza, de los cuales 633 corresponden al segmento residencial y 599 al comercial. Entre ambos grupos suman una potencia instalada de 42,29 MW: 2,75 MW aportados por los usuarios residenciales y 39,54 MW por los comerciales, una diferencia que refleja el mayor tamaño de las instalaciones destinadas a comercios, industrias y establecimientos productivos frente a los sistemas domésticos.

El Gobierno provincial se propuso ahora dar un salto en ese número. El objetivo es sumar hasta 1.000 usuarios generadores más en una primera etapa, prácticamente duplicando la cantidad actual de sistemas conectados a la red. Para eso, además de la infraestructura regulatoria ya existente, se lanzó un programa de incentivos económicos que busca achicar uno de los principales obstáculos para quienes evalúan dar el paso: el tiempo que tarda en recuperarse el dinero invertido.

Cuánto cuesta instalar paneles solares en Mendoza

El valor de un sistema fotovoltaico varía según la potencia que se busque instalar y la cantidad de paneles que lo componen. De acuerdo con datos de la empresa Solarpool, que opera en la provincia, los precios de referencia llave en mano —es decir, con equipos, instalación, tablero, pilar y trámites incluidos, con IVA— arrancan en los 4.300 dólares (cerca de $6.536.000 al tipo de cambio actual) para un sistema monofásico de 3,5 kW compuesto por seis paneles de 580 W, capaz de generar unos 490 kWh mensuales.

A partir de ahí, la escala de precios sube en función de la potencia y la cantidad de paneles instalados. Un sistema de 4,6 kW, con ocho paneles y una generación estimada de 650 kWh al mes, tiene un valor de referencia desde 5.200 dólares. Uno de 5,8 kW, con diez paneles y unos 815 kWh mensuales de generación, arranca en 5.900 dólares. Para sistemas trifásicos, un equipo de 7 kW con doce paneles y una generación aproximada de 980 kWh al mes parte de los 7.600 dólares, mientras que uno de 9,3 kW, con dieciséis paneles y cerca de 1.300 kWh mensuales, tiene un valor desde 8.900 dólares. En el escalón más alto, un sistema de 11,6 kW con veinte paneles, capaz de generar alrededor de 1.630 kWh por mes, arranca en 10.200 dólares, equivalentes a unos $15.504.000.

Estos valores son de referencia y pueden variar, hacia arriba o hacia abajo, luego de la revisión técnica que se realiza en cada domicilio, ya que inciden factores como el tipo de techo, la orientación y la distancia hasta el tablero eléctrico.

Por qué en Mendoza rinden más

Uno de los factores que explica el interés creciente por la energía solar en la provincia es el recurso natural disponible. Mendoza registra una radiación de entre 5,5 y 6 kWh por metro cuadrado al día, una de las más altas del país, con más de 300 días de sol al año. A esto se suma un clima seco, con menos días nublados que en la región pampeana, y amplitudes térmicas que favorecen el rendimiento de los paneles, ya que estos funcionan de manera más eficiente con temperaturas frescas.

Como consecuencia directa de esa mayor radiación, un mismo sistema instalado en Mendoza genera entre un 8% y un 10% más de energía que uno equivalente instalado en Buenos Aires. En términos concretos, un panel de 580 W produce en la provincia entre 80 y 82 kWh mensuales de promedio anual, frente a los 70 a 75 kWh que rinde el mismo panel en la Ciudad de Buenos Aires. Esa diferencia de generación es la que, en definitiva, permite acortar los plazos de repago de la inversión inicial.

Cuánto tarda en recuperarse la inversión

Con tarifas eléctricas ya normalizadas y el plus de generación que aporta la radiación local, el período de recupero de la inversión en sistemas residenciales bien dimensionados se ubica, en la actualidad, entre los 3,5 y los 5,5 años. Se trata de uno de los plazos más cortos del país para este tipo de instalaciones. Una vivienda con un consumo mensual de 650 kWh, equipada con un sistema de ocho paneles, puede llegar a cubrir entre el 80% y el 90% de su factura eléctrica anual.

Ese horizonte de repago es, justamente, el que el Gobierno provincial busca acortar todavía más a través de un nuevo esquema de incentivos económicos.

El plan del Gobierno para achicar el tiempo de retorno

En marzo, la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, presentó junto al gobernador Alfredo Cornejo un programa de inventivo a las inversiones en energía solar.

Latorre anunció una inversión de 3.000 millones de pesos destinada a fomentar la incorporación de nuevos usuarios generadores, con el objetivo de alcanzar hasta 1.000 beneficiarios adicionales en una primera etapa. El esquema, precisó, prevé la devolución de la inversión a través de la factura eléctrica y, en una segunda instancia, reintegros en efectivo para quienes no hayan agotado el beneficio por esa vía.

Se trata del Programa Provincial de Incentivos a la Generación Distribuida Residencial de Fuente Solar Fotovoltaica, financiado con ese presupuesto de 3.000 millones de pesos a través del Fondo Provincial Compensador de Tarifas, que administra el Ministerio de Energía y Ambiente. El programa cubre hasta el 40% de la inversión inicial para nuevos usuarios residenciales generadores, con un cupo de hasta 1.000 beneficiarios y un límite de potencia nominal instalada de hasta 10 kW pico por usuario.

El beneficio central del programa es, precisamente, la reducción del plazo de recupero de la inversión: según detalló el Gobierno, el tiempo promedio de repago pasará de cinco años a aproximadamente tres años y medio. Además, el incentivo se aplica de manera directa sobre la factura eléctrica, lo que en determinados casos permitirá a los usuarios alcanzar una “factura cero”.

Cómo se accede al beneficio

El trámite para acceder al incentivo se gestiona a través de la plataforma web del EPRE, en la sección de “Recursos de energía distribuida”, en forma simultánea con la Solicitud de Estudio Técnico (SET) que ya exige el proceso de conexión como usuario generador. Quien solicita el beneficio debe presentar documentación que respalde la inversión realizada, en particular facturas emitidas en pesos a nombre del titular del suministro, donde conste el detalle de paneles, accesorios, mano de obra y honorarios, entre otros conceptos.

Una vez presentada esa documentación, la Dirección de Servicios Eléctricos verifica la información, determina el monto a reconocer y conforma el padrón de beneficiarios. Aprobado el trámite de usuario generador, el incentivo se aplica a partir de la primera factura eléctrica como un descuento sobre el subtotal de los conceptos eléctricos, impuestos y tasas correspondientes.

Por último, si transcurridos doce meses queda un saldo del incentivo que no pudo acreditarse íntegramente en la facturación, el usuario tiene la posibilidad de solicitar su devolución en efectivo. Ese reintegro queda a cargo de las distribuidoras eléctricas, con el respaldo del Fondo Provincial Compensador de Tarifas.

El esquema completo, que combina un recurso solar entre los mejores del país con un incentivo económico directo, apunta a consolidar a Mendoza como una de las provincias con mejores condiciones para la generación distribuida residencial, en un momento en que cada vez más hogares evalúan reducir su dependencia de la red eléctrica tradicional.