Un hombre de 42 años que demandó a sus padres por deshacerse y destruir su colección de pornografía ganó el juicio y recibirá una compensación económica que podría ascender a 75.000 dólares.

El juez federal Paul Maloney falló a favor de David Werking, quien aseguró que sus padres no tenían derecho a tirar su colección. Esto pasó durante la estancia del hombre en casa de sus progenitores, donde vivió durante 10 meses después de un divorcio antes de mudarse a Muncie, Indiana.

Werking alegó en su demanda presentada el año pasado en el Tribunal de Distrito Occidental de Michigan, que faltaban cajas de películas, revistas y juguetes sexuales por un valor estimado de 29.000 dólares.

“No hay duda de que la propiedad destruida era propiedad de David”, aseguró Maloney la semana pasada. 

Según el juez, “los acusados admitieron repetidamente que destruyeron la propiedad”, argumentando tener el derecho de hacerlo puesto que eran los arrendatarios de su hijo.