Se podría hacer un paralelismo entre la canción del gran Atahualpa Yupanqui y esta obra, siendo que nos toca tan de cerca y tan de adentro. Una obra que se representó hace 50 años con el mítico grupo de TNT (Taller Nuestro Teatro, grupo de teatro que paradójicamente terminó siendo bombardeado en el año ´74 por un grupo aliado a la Tripe A de Lopez Rega) en la que se exponían y se exponen las grandes paradojas del dolor nacional. En esta ocasión, muy bien trabajada con elementos de la farsa, de la sátira (o “farsátira” si queremos citar a Cuzzani), el absurdo y el grotesco en clave de gauchezca.
Antes de comenzar la función nos reciben pasantes de la escuela secundaria Américo D´Angelo asistiendo y acomodando al público, dándonos una luz de esperanza sobre los futuros talentos que tendrá el teatro nacional, o al menos una aproximación de un grupo de adolescentes a lo que es sentir el teatro desde adentro.

La escenografía nos plantea mucha reminiscencia al cuero, barriles y un andamio bien utilizado en las escenas, con una instalación que mezcla estructuras metálicas con curtiembres; se notan los ocho meses de trabajo y preparación que tiene. Desde la puesta parece haber una necesidad de mostrar todo más hacia proscenio y esconder en el foro a quienes no aparecen en ese momento (¿cómo simbolismo de que escondemos lo que no nos gusta quizás?). Nos hablan del nacimiento de la Campaña del Desierto, como una sucesión de conveniencias de las personas más poderosas del país, enrostrándonos una clara alusión a que los errores en la Historia Argentina no son nuevos y que venimos padeciendo los mismos círculos viciosos desde, al menos, 1878. “Sería un error histórico decir la verdad”.
Se nos habla de la pampa argentina como un tesoro aunque no se llega a aclarar (a propósito) si se trata de un tesoro nacional o extranjero. A esto podría sumarse la enemistad que se genera con “el indio”, a quien se le acusa de los males que nos suceden sin prestar atención al foráneo que está en nuestras filas. La frase “un enemigo dentro del país” queda a libre interpretación.

Ya de manera más concreta se puede ver una bacanal entre la Argentina dispuesta a abrirse hacia los demás, la milicia argentina, los hacendados y las potencias anglosajonas. Todo esto interrumpido por la Iglesia, quien también es partícipe de esta fiesta dionisíaca.
Se ven las falencias y temores de cada grupo social, desnudando sus miedos y dándonos a entender de que sus decisiones tenían la complicidad de otras personas y que nada fue hecho al azar.

Es una obra que nos parodia, se burla de quienes somos y de los favoritismos que tenemos usualmente con quienes se reparten la torta de nuestras tierras (y aguas) y nos dejan con las migajas, desde los orígenes de nuestra Patria unificada.
Un mea culpa sobre lo que nos pasa como país, en clave de comedia, con risas e incomodidad para reflexionar sobre nuestro rol como ciudadanos, como personas que viven el día a día en la Argentina.
Las actuaciones son cuidadas, con un trabajo tanto actoral como vocal y físico destacable, que nos ayuda a mantener la atención durante todo el espectáculo.
“Los establos de su majestad” es la obra seleccionada por el Teatro Nacional Cervantes, a través del programa “TNC Produce en el país” para representar a la región del Nuevo Cuyo.
Es una obra que le habla al ciudadano argentino, a quien vive acá y sabe qué sucede, pero también da una lección para quienes recién están conociendo la Historia argentina.
¡A gozar todos con la Patria!
Obra: Los establos de Su Majestad
- Días y hora de presentaciones: sábado 30 de septiembre y todos los jueves de octubre, a las 21.
- Lugar: Teatro Independencia.
- Entrada: $900.
Actores y actrices: Sandra Viggiani, Claudia Racconto, Fernando Mancuso, Daniel Encinas, Matías González y Pablo Díaz.
Dramaturgia: Sonnia De Monte. Versión de la obra homónima de Fernando Lorenzo y Alberto Rodríguez (h)
Diseño y realización escenográfica: Analía Quiroga.
Asistente de escenografía: Eliana Hipólito
Diseño y realización lumínica: María José Delgado.
Diseño y realización de vestuario: Marcelo Mengarelli.
Diseño y producción musical: Aballay & Brachetta.
Diseño audiovisual: Eduardo Rodríguez.
Realización audiovisual: Anahí Barrera.
Producción ejecutiva local: Sara Noe Arrojo
Asistencia de dirección: David Maya.
Dirección general: Víctor Arrojo.
Equipo Teatro Nacional Cervantes Federal:
Productores: Maxi Libera, Poli Bontas.
Productor técnico: Martín Lavini.
Responsable administrativa: Fernanda Sampedro.
Prensa TNC: Enrique Iturralde.
Fotógrafo TNC: Gustavo Gorrini.
