La tormenta de langostas que arrasa plantaciones, bosques y sabanas enteras, y que salta fronteras, ya ha llegado a Etiopía, Kenia, Sudán del Sur, Somalia, Yibuti, Eritrea y Uganda.
El enjambre de 2.400 kilómetros cuadrados que se va haciendo cada vez más grande dejando sólo madera seca por donde pasa. No hay memoria de una plaga semejante desde hacía muchas décadas.
Kenia y Etiopía, países con más recursos que sus vecinos, están llevando a cabo fumigaciones aéreas, pero otros como Somalia, que ha declarado la emergencia nacional, o Sudán del Sur no pueden tomar esas mismas medidas debido a la situación de inseguridad.

“Una nube de langostas de un kilómetro cuadrado, es decir, de 40 a 80 millones de langostas, puede consumir en un solo día alimentos suficientes para alimentar a 35.000 personas al día. Se estima que el presente enjambre tiene un tamaño de hasta 2.400 kilómetros cuadrados, lo que significa es que habría entre 100.000 y 200.000 millones de langostas en ese solo enjambre, y que estarían devorando suficientes alimentos para alimentar a 84 millones de personas cada día”, aseguró Mark Lowcock, secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU.
Los insectos llegaron al este de África desde los desiertos de la península Arábiga, donde el paso de varios ciclones tropicales en los últimos años ha creado condiciones propicias de reproducción. Nuevas tormentas en los países africanos complicaron aún más la situación, que no tiene precedentes en los últimos 25 años, según la ONU.
Keith Cressman, un experto de la FAO en las plagas de langostas, explicó que las langostas se mueven en inmensos enjambres, formados por cientos de millones de insectos, y que si no se actúa ahora podrían extenderse a otras zonas, incluido el norte de África y el suroeste de Asia.
“Piensen en un enjambre que cubra todo Manhattan, de sur a norte. Esto es sólo un enjambre mediano, no uno muy grande”, apuntó Cressman para ilustrar en Nueva York el tamaño de la amenaza. La potencial destrucción, subrayó, es “tremenda” y las consecuencias de no actuar ahora para eliminar las langostas “no pueden subestimarse”.

Esta plaga se desplaza a unos 150 kilómetros y destroza más de 200 toneladas de cultivos y pastos al día en varias direcciones y por varios países que sufren hambrunas cíclicas, como Somalia o Eritrea, y otros que sufren desabastecimiento por culpa de la guerra, como Sudán del Sur.
Según alertó la ONG World Vision, la plaga puede llegar a los 32 millones de afectados. “El mayor impacto de la invasión de langostas no se sentirá hoy, pero sí en las próximas semanas y meses. La pérdida de pasto producirá movimientos de población y tensiones crecientes en entornos que ya son complejos”, alertó Joseph Kamara, director regional de Emergencias de World Vision en África Oriental.
