Hay mendocinos que, dependiendo de la zona, literalmente, no pueden respirar tranquilos. Así, más allá de lo que significa por estos días el impacto del COVID-19, hay otra plaga que tiene a maltraer a miles de vecinos: la pelusa de los árboles.
Son cada vez más los que se quejan, también por las redes, de las bolas de hebras blancas que pululan por todos lados.