Con el título de “El Negro Contreras: el más olímpico y mundialista de todos los mendocinos”, se difundía el 1 de setiembre de 2020 una nota en el diario El Sol. Fueron miles los lectores que se sorprendieron con las intervenciones internacionales del ciclista mendocino. Después las redes sociales ampliaron, aún más, la cantidad de gente que aprobaba la campaña realizada por un mendocino por el mundo.

En esa nota, se rescataron las participaciones en Mundiales y Juegos Olímpicos del ciclista más grande que dio Mendoza. Y se prometió que llegaría otra nota que indagaría sobre la competencia Cruce de los Andes.

Pero el 25 de octubre la lamentable noticia de la muerte de Ernesto Contreras sacudió al ciclismo argentino. Entre varias publicaciones, la misma nota fue mencionada en El Sol.

Con el agregado del fallecimiento, el escrito replicó en las redes sociales del autor, en donde fue muy comentada y compartida.

La semana pasada un llamado de prensa de la vicegobernación me anunció que el arquitecto Carlos Reta, Secretario de Obras de la Municipalidad de Junín se contactaría conmigo. Me pidió una reseña de Ernesto Contreras, tal como había leído en la nota. Era para imprimir en unas placas, que se ubicarían en el Paseo de calle Belgrano, a inaugurarse este lunes (2 de noviembre), con el nombre de Cóndor de América.

Adapté el texto, de acuerdo a los espacios que tenía. La nota que había salido en El Sol se estaba transformando en una información, que quedaría plasmada en dos carteles metálicos, impresos sobre vinilo sobre una base de cemento. Ubicados en ambas puntas del Paseo Cóndor de América, en Junín, de donde es oriundo Contreras.

Así la nota virtual, electrónica, será protegida por google, wikipedia y llamada miles de veces por los buscadores y navegadores, descansará en la nube, bajará a teléfonos y computadoras tendrá ahora un espacio quieto y real. En forma de plaqueta gigante (un metro de alto) la síntesis de la campaña deportiva del Ernesto Contreras, que reseñaba la nota original quedó plantada como un árbol, en el verde de Junín.

Esta es la placa:

Ernesto Contreras  

1937-2020 

En la localidad de Medrano, en Junín, nació Ernesto Contreras el 17 de junio de 1937. El niño alto, flaco, de cara angulosa y de músculos largos se fue curtiendo en la piel con la fuerza del trabajo bajo el sol en veranos calurosos y con los días muy fríos, de inviernos duros. Ocupaba la bicicleta de su padre y presentía que esa movilidad sería su compañera para toda la vida.

Con 18 años el Negro Contreras se animó a competir y ganó una carrera entre los ciclistas de primera, en abril de 1956. Sus triunfos se trasladaron a otros departamentos por el Campeonato Mendocino y lo convocaron al seleccionado de Mendoza. Ese mismo año, ganó su primer Campeonato Argentino de pista, en Trenque Lauquen, en la provincia de Buenos Aires.  

Ganó los 4.000 metros en persecución individual (otro ciclista mendocino, Enrique Pérez le prestó una bicicleta más liviana) y luego lo repitió durante 8 campeonatos nacionales consecutivos.  

Asombró y con 19 años fue tapa de la prestigiosa revista El Gráfico.  

Contreras acumuló 12 títulos argentinos y se ganó un lugar en cada participación internacional desde 1959 a 1968 cuando integró los equipos argentinos en 3 Juegos Olímpicos y en 4 Mundiales de ciclismo amateur. Un hecho sin precedentes para un deportista de Mendoza.  

-1959: Mundial de Amsterdam (Países Bajos) terminó 8° en los 4km de persecución individual.  

-1960: Juegos Olímpicos de Roma 1960, 5° en persecución por equipos. 

-1961: Mundial de Zurich, en Suiza, fue 4° en la misma prueba, que era su especialidad.   

-1963: Mundial en Milan (Italia) en 1963 Contreras fue 7° en persecución. 

-1964: Juegos de Tokio 1964, obtiene el 8° puesto en la persecución por equipos.  

-1968: tuvo las dos máximas competencias en el mismo año. En los Juegos Olímpicos de México fue 9° con el equipo de persecución y  en la prueba de 100 km contrarreloj por equipo fue 7°. 

-Mundial en Montevideo, Uruguay: se produce la mejor actuación del Negro Contreras con el equipo de persecución individual con el subcampeonato mundial de Argentina detrás de Italia.

Empezó a volar el Cóndor de América cuando en 1967 se comenzó a disputar la competencia Cruce de los Andes, que unía Mendoza con Santiago de Chile, ida y vuelta. Ernesto Contreras terminó segundo, pero demostró sus cualidades para trepar la cordillera. Lo bautizaron el Cóndor de América.

Se convirtió en ídolo de los mendocinos. Ganó la competencia en 1968 y en 1973. Repitió el segundo puesto en 1972, fue tercero en 1971 y séptimo en 1974. En el ’69 y ’70 no se realizó.

La gente salía a la ruta para ver el paso de ese ciclista juninense que era puro músculo. Su figura generaba respeto en los rivales y una idolatría sin límites, en el público.

Volaba con su bicicleta, subía más rápido que ninguno y también bajaba intrépido y veloz. Fue Cóndor inalcanzable, humilde como pocos y se elevó, en una subida sin retorno, el 25 de octubre de 2020. Tenía 83 años y su vuelo comenzó en su Medrano natal.

Leé acá la nota original