Los gobernadores de la mayoría de las provincias del país le transmitieron al presidente Alberto Fernández, la intención de que no se levante precipitadamente la cuarentena y que luego el mal sea mayor con la próxima llegada del invierno, en relación a la pandemia de COVID-19.
Uno de los que lo expresó en esos términos fue el gobernador salteño Gustavo Sáenz, quien destacó, “de nada sirve levantar la cuarentena después de semejante esfuerzo”, según dijo en una entrevista con radio CNN.
“Todos los gobernadores planteamos la necesidad de continuar con el aislamiento, de ser muy claros en esto, de no volver atrás en un camino que se ha iniciado y ha dado muy buenos resultados”, dijo Omar Perotti, gobernador de Santa Fe.
En, Córdoba, Juan Schiaretti aclaró que esta decisión debe estar respaldada por la ciencia y no por la urgencia de revertir la crisis económica, causada por la pandemia.
Algo similar pidió Alberto Fernández este miércoles. “No me corran con la economía. Yo voy a estar tranquilo sabiendo que pude salvar las vidas que pude salvar. Voy a trabajar en ese sentido, no me van a hacer cambiar de opinión”, sostuvo el Presidente en C5N, antes de decir que “estamos muy lejos de la meta”, en referencia al levantamiento de la cuarentena.
Gustavo Melella, de Tierra del Fuego, es otro de los que habló de mantener el distanciamiento social. “No tenemos techo para la cuarentena, creo que hay que extenderla. Hoy por delante hay un bien común que es el sanitario. Mi postura es de mantener la cuarentena, tal vez focalizar en algún sector para dar la apertura. Hay que extender la cuarentena todo el tiempo necesario”, recalcó en declaraciones radiales.
En la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta consideró que la decisión de levantar la cuarentena le corresponde únicamente al presidente, y que la opinión de los expertos sanitaristas es “la primera que hay que poner sobre la mesa”, antes incluso que las preocupaciones de la economía. “En este contexto es muy difícil de pronosticar lo que puede ocurrir en 15 dias, pero sí se puede saber que la salida de la cuarentena no va a ser pronto, y no va a ser de un día para el otro”.
En la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof también se alinea con la idea de Fernández de mantener la cuarentena. En su caso, además del reparto de alimentos y la asistencia a los barrios más vulnerables del conurbano, montó un operativo especial en las rutas a los centros para evitar los movimientos en la Semana Santa.
Esa postura de Kicillof, y también de Rodríguez Larreta, de caminar derecho siguiendo el pulso del Presidente, es algo que se instaló en el resto de las provincias. Por un lado, prima el consejo de los especialistas que dicen que las políticas frente a la pandemia tienen que tomarse de manera coordinada. Pero ese consejo también coincide con los intereses políticos de los jefes de los distritos, que pueden descargar sobre el gobierno central la decisión de mantener la cuarentena que tiene a la economía congelada desde hace semanas y que, según pronostican todos los economistas, provocará una lastimadura histórica en todos los sectores.
