Los hermanos Jonathan Exequiel (25) y Brian Jesús Pizzolatto Robert (19) permanecen presos por estar acusados de golpear a la pareja de su madre, Pedro Alberto Lucero Ávalo (53), hasta quitarle la vida. De acuerdo con investigaciones policiales y judiciales, la víctima fatal y su hermano mayor fueron agredidos por los Pizzolatto la noche del miércoles 25 en una casa del barrio Poujade, en Gutiérrez. Ambos debieron ser hospitalizados y Alberto, que quedó con muerte cerebral, falleció al día siguiente.

La madre de los sospechosos aseguró a la Policía que sus hijos fueron quienes realizaron el brutal ataque contra su concubino, por lo que los investigadores prácticamente no tienen dudas sobre la autoría. Además, testigos también apuntaron contra ellos. Por estas horas, lo que los pesquisas intentan determinar es el móvil del crimen.

Al parecer, la víctima fatal tuvo un altercado previo con Alejandra Robert (40), madre de los imputados, aunque se desconoce si existió una situación de violencia. Esto habría provocado la ira de los Pizzolatto, que fueron a buscar a Lucero a la casa de su hermano y lo atacaron, sostiene la causa.

Ni Jonathan ni Brian contaban con un extenso prontuario. Pese a esto, el menor –vinculado a la barra del club Gutiérrez, explicaron los detectives– había golpeado a un efectivo policial durante un partido hace algunos meses. En tanto, el mayor cuenta con causas por delitos menores.

Barras y bravos

Jonathan y Brian son férreos hinchas del Perro, como se apoda al equipo de Gutiérrez. Es que siempre vivieron a escasos metros del estadio y sede del club. Durante su infancia y adolescencia, en calle Videla Correa al 600, y, durante los últimos años, en el barrio 26 de Julio. La cercanía y la pasión los llevaron a tener conexiones con la facción de la barra conocida como la Banda de la Boedo.

El mayor nació el 7 de enero de 1992, es padre y compartía su amor futbolero entre el Cele y Boca, equipo del que tiene un tatuaje en la pierna derecha. De acuerdo con fuentes policiales, trabajaba como empleado en una carnicería y contaba con dos antecedentes por averiguación de desobediencia, registrados este año.

Por su parte, Brian alcanzará los 20 años el 24 de diciembre, posiblemente, en prisión. Tras su detención, también aseguro a la Policía que se desempeñaba como empleado en el mismo local que su hermano mayor.

Él es el más cercano de sus hermanos a la hinchada de Gutiérrez. Incluso, el antecedente que lo complica y lo pone como un sujeto violento ante los investigadores ocurrió a mediados de mayo en un partido del Perro. Según fuentes del caso, Brian golpeó a un efectivo policial y fue detenido e imputado por lesiones leves agravadas por la calidad de sujeto pasivo. Estuvo algunos días tras las rejas pero volvió a las calles luego de pagar una fianza, debido a que no contaba con antecedentes previos, explicaron.

Horas antes de la muerte de Lucero se produjo la detención de los sospechosos en la carnicería donde trabajaban, sobre calle Gomensoro al 2000. Los hermanos fueron imputados por homicidio simple, lesiones y amenazas por el fiscal Carlos Torres, que está a cargo de la causa, y pasaron a la cárcel.

Desde el penal, ambos escribieron en sus cuentas de Facebook. Pidieron “pronta libertad” y aseguraron que no fue su intención matar al novio de su progenitora. Además, deslizaron que las agresiones fueron motivadas porque el hombre les faltó el respeto a su madre y a su hermana.

En tanto, vecinos de la barriada donde residía la pareja aseguraron que ambos eran buenas personas, pero que los hijos de la mujer eran “bravos” y hacían “mucho ruido” en el lugar.

También contaron, en diálogo con El Sol, que, aparentemente, no estaban de acuerdo con la relación pese a que Lucero y Robert llevaban varios años juntos. Pero creen que a los Pizzolatto “se les paso la mano” cuando les pegaron al hombre y a su hermano.

Los detalles del hecho

De acuerdo con la información policial, todo comenzó minutos antes de las 23 en un domicilio ubicado en General Paz 25, del barrio Poujade. En el departamento trasero reside Américo Lucero Ávalos (67), hermano de la víctima fatal.

Ambos estaban allí, cuando los Pizzolatto irrumpieron en el lugar y comenzaron a golpear a Alberto Lucero. Sin pensarlo, Américo intentó defenderlo pero terminó padeciendo una tremenda golpiza.

Los Lucero, gravemente heridos, fueron llevados al Hospital Paroissien en un vehículo particular. Américo padecía varios traumatismos, pero se encontraba fuera de peligro, mientras que Alberto se había llevado la peor parte. Presentaba un traumatismo en el cráneo, que minutos más tarde se confirmó, tras ser trasladado al Central, que había desembocado en una muerte cerebral. Sólo quedaba esperar lo peor.

Mientras las víctimas estaban internadas, efectivos de la Unidad Investigativa Departamental Maipú (UID) se dirigieron a la vivienda de Alejandra, pareja de Alberto, en la manzana B del barrio 26 de Julio.

La mujer les manifestó a los agentes que sus hijos Jonathan y Brian habían sido los autores de las agresiones. También les comentó que ambos habían ido hasta ese domicilio, buscaron ropas, algunas pertenencias y, aparentemente, un arma de fuego y se dieron a la fuga.

Al día siguiente, mientras personal de la División Homicidios realizaba un procedimiento por otra causa, recibió la información del paradero de los Pizzolatto, por lo que, pasado el mediodía, se trasladó hasta el lugar y logró capturarlos.

En tanto, a las 14 del jueves 26 desde el Hospital Central confirmaron el deceso de Alberto Lucero.