Es tan obscena la cantidad de regalos que están recibiendo en el Palco Oficial, que el gobernador Francisco Pérez y el vicepresidente Amado Boudou comenzaron a hacer una suerte de “distribución de la riqueza”.

Pensando en que había tantos obsequios, entre frutas, vinos y comidas típicas, comenzaron a mandar todo hacia el palo de la militancia, que está justo del otro lado de la calle. Por ejemplo, desde el carro de Santa Rosa acercaron viandas con asado.

De ese modo, “pagaron” con creces la fidelidad de quienes durante todo el Carrusel estuvieron manteniendo en alto las banderas partidarias y custodiaron a los funcionarios de chiflidos, críticas y momentos incómodos.