Mientras Marcelo Tinelli se esfuerza por poner su producto al aire, como lo viene haciendo desde hace más de 27 años, muchos se preguntan: ¿Hasta cuándo seguirá esta situación? La crisis económica no solo le pegó de lleno a la producción de Showmatch, sino que también la sintieron muy de cerca otros programas del ciclo de El Trece.
Todos los programas satélites que giran alrededor de esta marca televisiva están atravesando una fuerte crisis económica producto de la debacle del Grupo Indalo, que es dueño, de entre otras tantas empresas, de Ideas del Sur.
A Índalo el conductor le reclama una suma millonaria, y en dólares, que le deben no solo de las acciones de su ex empresa, sino del sueldo de conductor (unos 800 mil dólares mensuales) que no cobró en lo que va del año. En total, serían unos 30 o 40 millones de dólares. Pero no es el único que no cobra. Todos los empleados de su programa tienen dificultades.
Por ejemplo, la producción del show más visto de la televisión argentina ya se quedó sin la, tantas veces útil, caja chica, la cual es usada para emergencias: como pagarle el hotel a un participante que vive en otra provincia, el traslado de algún invitado de lujo, etc, etc.
Te dan cheques sin fondos, no te pagan lo firmado y desaparecen. Después aparecen otros nuevos y te extorsionan. En 35 años no vi nada igual
— marcelo tinelli (@cuervotinelli) 27 de octubre de 2017
Esto causó que la semana pasada, Consuelo Peppino –la cordobesa no famosa del Bailando– estuviera a la deriva hasta que se le consiguió un hotel a último momento. Claro está, la estadía de la participante podría correr riesgo de seguir así.
Al mismo tiempo, las arcas del programa están cada vez más vacías. En vestuario, ya avisan que las telas para los llamativos atuendos de los participantes escasean, por lo que dentro de poco se deberán conformar con lo que hay o repetir vestuario de vez en cuando.
La semana que viene se terminará el acuerdo de taxis que tiene la producción para trasladar a quienes no cuentan con su propio vehículo para llegar a los estudios de La Corte. Claro está, para aquellos que utilizaban su auto se les pagaba un proporcional en nafta. Algo que ya no ocurrirá.
Además, los proveedores del programa exigen cobrar lo que les corresponde. El pago ya está bastante atrasado y amenazan con llevarse todo lo que ellos ofrecen: cámaras y pantallas, por ejemplo, dos elementos esenciales para poner al aire el programa. También ya comenzaron a quejase camarógrafos y algunos productores no tan allegados a Tinelli.
El jurado –Moria Casán, Pampita, Marcelo Polino y Ángel de Brito– también sufren la crisis económica de Indalo. Hasta ayer, que habrían recibido parte del pago, llevaban desde agosto sin cobrar el sueldo. Pero todos se mantienen firmes con el conductor, aunque algunos ya avisaron que podrían no seguir en un eventual próximo año. ¿Habrá un Showmatch 2018?
