Un nuevo estudio sugiere que la clave para hacer que las personas adhieran a un determinado argumento es verbal en lugar de escrita.

En un artículo publicado en la revista Psychological Science, científicos de la Universidad de California, Berkeley y la Universidad de Chicago, encontraron que las personas que tenían debates verbales sobre diversos temas políticos eran más propensos a ser persuadidos por el argumento de sus oponentes que aquellos que simplemente los leyeron.

Para la encuesta se pidió a 300 personas que observaran, escucharan o leyeran argumentos sobre la guerra, el aborto y diferentes géneros de música y luego se les pidió que juzgaran qué tan bien comunicaba la persona el argumento.

Los científicos dijeron que encontraron que los que estaban en desacuerdo con el argumento tendían a “deshumanizar” al comunicador y consideraban “tener una capacidad disminuida para pensar o sentir”, pero esto sucedía con mucha menos frecuencia cuando se escuchaba su voz o se les veía hablar.

Juliana Schroeder de Berkeley dijo que esto se debe a que la comunicación a través de la voz hace que la persona que habla parezca más razonable y humana.

Schroeder dijo a The Washington Post: “Uno de nosotros leyó un extracto del discurso que se publicó en un periódico de un político con el que estaba muy en desacuerdo”.

“La semana siguiente, oyó exactamente el mismo clip del discurso sonando en una estación de radio. Le sorprendió lo diferente que era su reacción hacia el político cuando leyó el extracto comparado cuando lo oyó. Cuando leyó la declaración, el político pareció idiota, pero cuando la oyó hablar, el político sonó razonable”.

En el informe, los autores dijeron: “Cuando dos personas tienen creencias diferentes, hay una tendencia no sólo a reconocer una diferencia de opinión, sino también a denigrar la mente de la oposición”.

“Debido a que la mente de otra persona no puede ser experimentada directamente, su calidad debe inferirse a partir de señales indirectas.

La Dra. Schroeder dijo que espera que el estudio pueda ayudar a explicar por qué las redes sociales han tenido un efecto tan polarizador en el debate político en los últimos años.

“Mucha gente recibe la mayoría de sus noticias a través de las redes sociales. Esto puede ser deshumanizante y aumentar la polarización. Es fácil imaginar cómo esto podría volverse cíclico; la deshumanización que lleva a una mayor polarización que conduce a una mayor deshumanización”.