El próximo 31 de diciembre el sistema de pago Red Bus deja de funcionar y el pasaje de colectivo sólo se podrá pagar con el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE). Pero, según aseguran los kiosqueros, en la Ciudad de Mendoza es casi imposible conseguir el plástico desde hace, al menos, dos semanas.

Sin embargo, para el Gobierno no hay escasez de tarjetas. “La gente de la red de carga nos dicen que están distribuyendo permanentemente y que no hay faltantes”, comentaron desde la Secretaría de Servicios Públicos.

Tensión por la SUBE

Desde la Cámara de Kiosqueros de Mendoza informaron que “el tema con SUBE está muy tenso”. Hace 15 días los kioskos agrupados en la entidad realizaron un “paro” ya que sostienen que por implementar el sistema de carga tienen una rentabilidad menor al 1% por mes.

Gustavo Suárez, secretario general de la cámara, confirmó que “estamos trabajando a pérdida y los costos son insostenibles”. De los 2.500 kioskos que pertenecen a la agrupación, sólo el 20% carga SUBE.

“Que coloquen la antena para empezar a operar tiene un costo de 30 mil pesos. A eso, luego se le suma el costo del uso de la plataforma ($7 por día), el alquiler de la máquina ($350 por mes) y la conexión a internet (aproximadamente $1.500 por mes) porque si tenés solo el internet del aparato no alcanzás a cargar nada y perdés clientes y tiempo”, comentó Suárez. Y agregó: “Ahora tenemos que comprar hasta el papel del rollo para darle el ticket de comprobante de carga al cliente”.

Pero para el empresario “lo más grave es que no hay reparto de tarjetas”. En este sentido manifestó que la Cámara hicieron el reclamo por el faltante de plásticos y “la respuesta que nos dan es que hay un problema de intermediarios”.

Por su parte, desde la Secretaría de Transporte, argumentan que existen 600 puntos distribuidos en toda el área metropolitana para adquirir el nuevo plástico. La SUBE está en todos los controles de línea (9 en total en el Gran Mendoza) de las empresas prestadoras del servicio, en la Terminal de Ómnibus y en el Centro de Atención ubicado en calle Perú y Rivadavia de la Ciudad. Allí se puede efectuar la gestión para adquirir por primera vez la tarjeta y realizar la carga segura de la misma. Y resaltan que la SUBE “cuenta con 4 pasajes de saldo negativo”. 

Problemas de logística

Una de las empresas que se encarga en Mendoza de repartir los plásticos de las tarjetas SUBE y de proveer el servicio de plataforma para la recarga es Carga Plus. Desde allí aseguran que “todo el año hubo un gran problema de logística por la pandemia”.

“El transporte de econmiendas estuvo muy restingido y recién ahora se está estabilizando mucho más”, explicó Gabriel Soto, gerente comercial de la marca en Mendoza, en referencia a la entrega y a la demanda de los plásticos por parte de los usuarios.

El representante de Carga Plus confirmó que “SUBE no tiene exclusividad con ninguna empresa” en referencia a la recarga y distribución de los plásticos. Además señaló que las tarjetas vienen de Buenos Aires. “Las compramos a Nación Servicios y somos varias las empresas que comercializamos los plásticos y proveemos el servicio de carga virtual”, remarcó Soto.

“Con todo esto de la pandemia hemos tenido problemas de logística y como en Buenos Aires han trabajado todo el año en forma virtual, coordinar la entrega es mucho más complicado. Si algo falla hay que volver a pactar y eso demora la distribución”, comentó. 

Incluso relató, a modo de ejemplo, que muchas veces “los transportes quedaron en San Luis y demoraron en pasar, lo que retrasa la distribución en Mendoza”. Por último destacó las dos variables que afectan el servicio: la demora de transporte y “la demanda no estabilizada de tarjetas”.

Recarga virtual con adicional

Algunos usuarios habituales le confirmaron a El Sol, que no sólo faltan plásticos: “Ahora nos cobran 10 pesos más por recargar la SUBE”, denunciaron. 

Desde la Cámara de de Kioskeros de Mendoza confirmaron que “es una decisión particular de cada negocio. Se aplica desde que la SUBE entró en vigencia y cuando la Red Bus se dejó de vender y cargar. Los negocios lo hacen para poder seguir manteniendo el servicio”.  

“Es como en Buenos Aires y la mayoría de las provincias”, argumentó Suárez. El costo de la recarga varía de 5 a 10 pesos y depende de cada local.