José López se convirtió en el primer secretario de Estado en arrepentirse de actos ilegales realizados durante el ejercicio de la función pública durante el gobierno kirchnerista. Este viernes el juez Claudio Bonadio homologó el acuerdo alcanzado como “imputado colaborador”.
El acuerdo se arribó tras la investigación por los cuadernos de las coimas en la obra pública, que diera conocer la esposa de Carlos Centeno, quien se desempeñara como chofer de Roberto Baratta.
Baratta fue la mano derecha de Julio de Vido en el Ministerio de Planificación Federal durante el mandato de Cristina Fernández de Kirchner y actualmente es uno de los once detenidos en la megacausa por presunta corrupción en obras públicas a cargo del juez Bonadio.
Mientras permanecía detenido por la causa de los bolsos de dinero en el penal de Ezeiza, López se quebró el viernes pasado.
De manera voluntaria, el ex funcionario pidió ser trasladado a los Tribunales Federales para hablar con el fiscal Stornelli. Y, una vez en el despacho del quinto piso, empezó a hablar sobre los cuadernos de Centeno.
En su declaración comprometió directamente a Néstor y Cristina Kirchner.
