La decisión de Lionel Messi de dejar Barcelona fue meditada y no tiene marcha atrás. Así lo sostiene un artículo del diario Sport, que define como “irreversible” la medida anunciada por el argentino.
“Nada ni nadie le va a hacer cambiar de opinión”, señala la nota del medio catalán, que manifiesta que la salida no está vinculada únicamente al histórico 2-8 sufrido ante Bayern Munich ni a sus inmensas diferencias con Josep María Bartomeu.
“Ni siquiera una hipotética dimisión del presidente (como reclama la oposición y parte del entorno blaugrana) podría dar un vuelco a la situación: la marcha de Messi es irreversible y la única solución que le queda al club blaugrana es negociar un traspaso”, agrega la información.
El equipo legal que asesora a Messi intentará hacer valer la cláusula que le permitiría dejar el club en calidad de libre que, según el contrato, caducaba el 10 de junio. La estrategia de los abogados es apelar al espíritu de ese artículo que especificaba esa fecha puntual por ser 10 días después del final de la temporada.
Al terminar la temporada el 23 de agosto con la final de la Champions por causas de fuerza mayor (la pandemia del coronavirus), Messi y los suyos consideran que la cláusula todavía está vigente. El club opina lo contrario.
De todas formas, Messi no quiere entrar en una batalla legal con el Barça y espera que Bartomeu entienda que la única salida es aceptar un traspaso por mucho menos de los 700 millones de euros que marca su cláusula de rescisión.
Messi podría negociar libremente con cualquier club a partir de enero porque su contrato finaliza el 30 de junio del 2021 y eso obligará a Barcelona a poner un precio de traspaso “accesible”, pero siempre por encima de los 100 millones.
Por el momento no hay ninguna oferta formal para contratar a Messi, pero lo más probable es que la situación se acelere en las próximas horas y que el Barça pronto reciba la llamada de algún club. Los que más suenan, por poderío económico, son Manchester City, Manchester United, PSG e Inter.
