El caso de las dos hermanas israelíes desaparecidas en Mendoza ha generado preocupación. Mientras sigue la investigación sobre su paradero, pudo saberse que una de ellas constituyó en Mendoza cinco empresas radicadas en Guaymallén y bajo la dirección de las mismas puso a su hijo, la última persona que asegura haberlas visto. Debido a esto, el hombre de 36 años es investigado por la Policía de Mendoza.
Pirhya Sarusi, de 63 años, y Lily Pereg, de 54, llegaron a Mendoza el viernes, alquilaron un departamento en el centro de la Capital y luego visitaron a Gil Pereg, el hijo de la primera. Si bien son hermanas, una utiliza el nombre del padre y la otra de la madre. Una de ellas, además, tiene doble nacionalidad: es israelí y australiana.
Sarusi no era la primera vez que estaba en Mendoza. De hecho, conformó en nuestra provincia cinco empresas abocadas a distintos servicios -construcción, importación y exportación, comerciales, entre otras-, entre los años 2011 y 2015. Para tal fin, la mujer había fijado domicilio especial en Luzuriaga.
Las sociedades son Captain Otis, Axis Sudamericana Zoran Americana SA, Solmyr Latinoamericana SA y Toskar Latina SA. En ellas, Sarusi aparece como socia y su hijo, Gil Pereg, como director titular. Las firmas tienen domicilios en Guaymallén.
Según la información que se desprende del Boletín Oficial de ese año, Sarusi estaba divorciada y se ganaba la vida como comerciante.
El foco de los investigadores se puso sobre Gil Pereg, de nacionalidad israelí, por dos razones. Por un lado, el hombre de 36 años asegura que fue el último que las vio a bordo de un colectivo para volver al centro, en una parada cerca de la zona de La Puntilla, Luján de Cuyo.
Por otro lado, también se pudo saber que la situación financiera de Gil Pereg era complicada. Su domicilio fue allanado este martes y en el operativo se encontraron elementos que generaron dudas en los investigadores.
