El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, informó que la semana próxima se anunciará una campaña nacional de testeo, en el marco de las acciones de prevención de la pandemia del nuevo coronavirus.

En este sentido, existen tres tipos de pruebas para detectar el COVID-19: Molecular (PCR), de anticuerpos (o serológicos) y de antígenos. Son métodos expandidos en todo el mundo que no tienen la misma efectividad ni detectan la presencia del virus de igual manera.

Uno por uno

Test serológicos o de anticuerpos. Son pruebas de detección indirecta, conocidas como test rápidos. Existen diferentes técnicas, pero todas funcionan de forma similar: a partir de una muestra de sangre, detectan la presencia de anticuerpos generados por el organismo del paciente ante la infección por SARS-CoV-2.

No necesita equipamiento y funciona como una tira reactiva que muestra el resultado entre 10 y 15 minutos. La desventaja es que son poco específicos y no muestran claramente si en ese momento una persona está contagiada.

Test de antígenos. Al igual que los test de anticuerpos, son rápidos y no requieren de equipos altamente cualificados ni tampoco personal especializado. De la misma manera, no son muy específicos. 

Funciona de forma similar a las pruebas de embarazo: la muestra se diluye y se deposita en un cartucho con una tira reactiva que marca con líneas si es positivo, negativo o inválido. Detectan antígenos (unas proteínas presentes en la superficie del virus) en muestras tomadas de la nariz o la garganta.

La ventaja es que detecta la presencia del virus desde el principio. Sin embargo detectar el virus no significa que esté activo. Es decir, estos test pueden reaccionar ante restos del virus.

Test molecular 

La prueba de reacción de la polimerasa en cadena (PCR) detecta directamente el material genético. Es una prueba compleja, que necesita de equipo específico y personal técnico preparado. Aunque es más lento que los otros dos métodos (tarda varias horas), se trata de un test muy sensible y efectivo, por lo que se usa para confirmar con seguridad si una persona está o no infectada.