El traslado de los 10 osos pardos desde el Ecoparque Mendoza hasta el santuario en Estados Unidos llegó a su final. Los ejemplares, que en su mayoría pasaron más de 20 años encerrados en recintos de cemento y rejas, ya se encuentran en el predio de más de 4 mil hectáreas de suelo natural, en uno de los santuarios más reconocidos del mundo.

Los osos ya se están en el santuario en Denver, Colorado. Su traslado constituyó la primera derivación de semejantes características tanto en cantidad como en calidad en lo que respecta al bienestar de los animales.

Actualmente, el Ecoparque Mendoza se encuentra en fase de reconversión y se viene trabajando, entre otras cosas, en un Plan de Derivaciones de Animales tanto nativos como exóticos. Hasta el momento, ya se trasladaron más de 500 animales y otros 1.100 ya tienen destino asignado.

Athila, Fausto, Yogi, Julieta, Sorpresa, Mabel, Esperanza, Libertad, Rosa y Buko ya habitan junto a otras 500 especies de animales de un espacio completamente natural adecuado a las condiciones que estos ejemplares necesitan, en su hábitat natural y con una atención personalizada a diario por especialistas del lugar.

Historia de los osos

Mabel: la osa más geronte, nacida en cautiverio en el que fue el Zoológico de Mendoza. Vivía sola, confinada en un recinto de pobre enriquecimiento ambiental.

Sorpresa: rosarina de nacimiento, proviene del ex Zoológico de Rosario. Llegó a Mendoza junto a su mamá Mirtha (fallecida recientemente), en 2001. Tiene 22 años.

Julieta: nacida en el Zoológico de Mendoza fruto de una relación entre Sorpresa y Fausto. Tiene 11 años aproximadamente. Hasta 2016 vivió sola y luego convivió con sus dos hermanas.

Esperanza, Libertad y Rosa: nacidas en el Zoológico de Mendoza fruto de una relación entre Sorpresa y Fausto. Hermanas de Julieta, tienen 9 años aproximadamente. Vivieron juntas hasta 2013. Luego, por las limitaciones de la infraestructura, debieron ser separadas. Recién en 2016 cuando Esperanza y Libertad pudieron reconstruir su relación con su otra hermana Julieta, gracias a las adecuaciones de los recintos.

Athila: es rosarino adulto, proviene del ex Zoológico de Rosario. Llegó a Mendoza entre 1998 y 1999. Vivió en el recinto 29 con otros de su especie hasta que, luego de un intento de escape, fue confinado a un recinto en 2000. Athila es uno de los animales que más ha padecido el encierro. Desde hace 19 años su recinto es análogo a una fosa, no tiene perspectiva de horizonte, lo cual imposibilita percibir las estimulaciones del entorno. 

Fausto y Buko: nacido en cautiverio en el Zoológico de Mendoza, Fausto convivía con su hijo Buko en el mismo recinto, donde alternaban salidas al área exterior día por medio, ya que también compartían recinto con Sorpresa. En la época de celo, ambos machos se tornan conflictivos, denotando una dominancia del más joven sobre el adulto.

Yogui: nacido en cautiverio en el Zoológico de Mendoza, hijo de Fausto. Vivía solo desde hacía varios años. Las secuelas del encierro se hacían evidentes ante el comportamiento estereotipado que presentaba.

The Wild Animal Sanctuary 

Los osos fueron trasladados a The Wild Animal Sanctuary, el santuario sin fines de lucro más antiguo y más grande del mundo dedicado exclusivamente a rescatar a grandes carnívoros exóticos y en peligro de extinción.

Está situado sobre 320 hectáreas que se encuentran a 50 km al norte de Denver y 80 km al este de Boulder. Es un espacio con una inmensa superficie disponible para albergar a los animales sin dejar de mantener grandes reservas de pastizales. El santuario también opera un refugio de 4.000 hectáreas al sur de Colorado cerca de la ciudad de Springfield.

Alberga a más de 500 leones, tigres, osos, leopardos, leones de montaña, lobos y otros grandes carnívoros. Es el primer santuario de este tipo en crear hábitats específicos de especies de gran superficie para animales rescatados.

Desde enero de 1980, The Wild Animal Sanctuary, ha respondido a más de 1.000 solicitudes de ciudadanos privados y agencias gubernamentales para rescatar animales de Estados Unidos y del mundo que fueron abusados, abandonados, mantenidos ilegalmente siendo víctimas de diversas situaciones.