El presidente Alberto Fernández blanqueó la semana pasada su preocupación por cierto relajamiento en el acatamiento de la cuarentena obligatoria. Y pese a que decidió extenderla hasta el 26 de abril, en Mendoza el respeto a la medida es cada vez menor.

“No veo la posibilidad de flexibilizar la cuarentena”, lanzó el gobernador Rodolfo Suarez este sábado. Pero muchos mendocinos decidieron flexibilizarla de facto y salieron este lunes a las calles. La gran mayoría lo hizo con barbijos o tapabocas, como una mínima medida de prevención de contagios del coronavirus.

“Abrí porque no podía estar más en mi casa”, aseguró un comerciante del microcentro de Ciudad. No fue el único caso: desde temprano, en algunos maxikioscos, se podía ver a clientes tomando un café para hacerle frente al frío… violando la cuarentena.

Eso fue posible, en parte, por cierto relajamiento en las controles policiales. Si bien se mantienen en los principales accesos y calles, ya no funcionan como filtro adecuado para controlar la circulación.

Otro ejemplo del quiebre de la cuarentena es la gran cantidad de vehículos estacionados en las calles del microcentro. “¿Todos tienen el certificado? Lo dudo”, dijo un jubilado que aguardaba para ingresar a un banco.

“En San José el panorama es parecido, o peor”, denunció una vecina de Guaymallén que caminaba por el centro.

– ¿Tiene autorización?

– No, pero bueno… Al menos me puse el barbijo.

Los Preventores ubicados en el Kilómetro 0 tuvieron trabajo extra por la gran cantidad de vehículos que circulaban por la zona. Paraban a todos los conductores, que mostraban la autorización para circular y seguían su viaje.

También fue notoria la mayor presencia de pasajaros en micros de recorrido urbano. “Si bien las unidades no estaban abarrotadas, había más personas que el viernes. Y sin respetar la distancia”, relató una mujer que viajó desde Maipú a Ciudad.

Ese incumplimiento del distanciamiento social también se observó en algunos comercios del centro. Por ejemplo, en un centro de cobro rápido de impuestos y servicios, la fila superaba los 100 metros de personas que aguardaban su turno muy cerca unas de otras.

Cuarentena administrada

Actividades bancarias, talleres de reparación de vehículos, ventas de repuestos, fabricación y reparación de neumáticos y venta de artículos de librería, entre otras, comenzaron este lunes a desarrollarse, de manera regulada y administrada, según lo dispuesto por el Gobierno al prorrogar el aislamiento social, preventivo y obligatorio hasta el 26 de abril inclusive.

Esta vez no hubo descontrol en las puertas de los bancos, que sólo atienden con sistema de turnos.