El proyecto de Presupuesto 2027 que el Gobierno presentó en la Legislatura dejó dos novedades en materia de financiamiento que concentrarán buena parte de la discusión durante las próximas semanas.

Por un lado, el Ejecutivo no solo pidió autorización para refinanciar los vencimientos de deuda de 2027, sino que extendió el pedido a 2028 y 2029.

Por otro, incorporó una autorización para tomar hasta US$320 millones con organismos multilaterales, de los cuales US$200 millones tendrán como destino un nuevo Plan de Desarrollo Productivo.

El rollover de deuda es una herramienta que el Gobierno provincial ya había anticipado que volvería a solicitar. Sin embargo, la novedad del proyecto presentado por el ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad, está en que el pedido busca abarcar tres ejercicios consecutivos.

Rollover

De acuerdo con los números presentados por el Ejecutivo, los vencimientos de deuda previstos para los próximos tres años alcanzan los US$119 millones en 2027, US$385 millones en 2028 y US$145 millones en 2029.

En total, se trata de aproximadamente US$646 millones que el Gobierno pretende refinanciar para extender los plazos de pago y evitar que esos vencimientos deban ser afrontados íntegramente durante esos ejercicios.

La utilización del rollover ya había sido planteada por Fayad antes de la presentación del Presupuesto. El ministro había señalado que Mendoza necesita conservar esta herramienta y que las operaciones deben permitir mejorar las condiciones de la deuda en términos de tasas, plazos y moneda.

La autorización legislativa será, por lo tanto, uno de los puntos centrales del debate presupuestario. El proyecto no plantea utilizar esos fondos para incrementar el gasto, sino refinanciar obligaciones ya existentes.

La extensión del pedido hasta 2029 es uno de los elementos que diferencia la propuesta de este año. El Gobierno busca así contar con mayor previsibilidad sobre el perfil de vencimientos de la deuda provincial durante los próximos ejercicios.

Los otros US$320 millones: electricidad y desarrollo productivo

La segunda novedad aparece en el pedido de nuevo endeudamiento por US$320 millones con organismos multilaterales de crédito.

El financiamiento se divide en dos grandes destinos. US$120 millones serán destinados a infraestructura eléctrica, mientras que los US$200 millones restantes estarán vinculados con un Plan de Desarrollo Productivo.

El primero de esos componentes está relacionado con proyectos de infraestructura energética que Mendoza viene gestionando con organismos internacionales. Entre las iniciativas se encuentran las subestaciones Mendoza Norte, Valle de Uco y San Rafael, para las cuales la Provincia avanzó durante este año en la evaluación de un eventual financiamiento de hasta US$120 millones con la Corporación Financiera Internacional, integrante del Grupo Banco Mundial.

Pero el segundo componente es el que introduce una herramienta diferente: la Provincia pretende tomar financiamiento internacional para luego canalizar esos recursos hacia empresas privadas que lleven adelante proyectos de reconversión productiva.

Fayad explicó que el objetivo no es financiar gastos corrientes ni cubrir problemas financieros de compañías. La idea, según describió, es conseguir créditos de largo plazo, con períodos de gracia y condiciones favorables, para inversiones que permitan modificar o ampliar la capacidad productiva.

“Esto no va a ser financiación de capital de trabajo. No va a ser una ayuda para sacar el agua del cuello a algún empresario. Esto es una cuestión de desarrollo productivo. Es una cuestión estructural”, sostuvo el ministro.

Qué busca financiar el Gobierno

El concepto de reconversión productiva todavía es amplio y será uno de los aspectos que deberán precisarse durante el diseño del programa.

Según explicó Fayad, el plan se está trabajando con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y tendrá en cuenta variables como los acuerdos comerciales, la demanda mundial, las capacidades de Mendoza y las restricciones de infraestructura, energía y agua.

El objetivo es identificar qué sectores tienen posibilidades de crecer en los próximos años y orientar hacia allí las inversiones.

El ministro planteó que el esquema no estará limitado al sector agropecuario. También mencionó el potencial de la industria y la posibilidad de generar proveedores para actividades estratégicas como minería y petróleo.

Uno de los ejemplos utilizados por Fayad fue el de una empresa industrial que necesite realizar una inversión importante en maquinaria. En esos casos, explicó, puede existir un proyecto con potencial comercial pero dificultades para acceder al financiamiento bancario tradicional.

La intención del Gobierno es que los organismos multilaterales aporten créditos de largo plazo para ese tipo de inversiones, mientras que la Provincia actuaría como intermediaria entre el financiamiento externo y los proyectos privados.

Intervenir en la selección de proyectos

El mecanismo todavía no tiene definidos todos sus detalles. Fayad señaló que primero deberá completarse el análisis del Plan de Desarrollo Productivo y determinar cuáles serán los sectores y proyectos alcanzados.

El criterio que planteó el Gobierno es que los proyectos financiados sean rentables y tengan capacidad de devolver los créditos, ya que la Provincia asumiría el financiamiento frente al organismo internacional y luego lo trasladaría al sector privado.

“El proyecto debe se rentable, porque es la única manera de que la Provincia recupere lo que presta”, explicó Fayad al describir la lógica del programa.

En ese sentido, el Ejecutivo busca que el plan funcione no solamente como una línea de crédito, sino también como una herramienta para orientar inversiones hacia sectores que Mendoza considere estratégicos.

Ambas autorizaciones deberán atravesar ahora el debate legislativo y forman parte de los puntos que requerirán acuerdos políticos para avanzar durante el tratamiento del Presupuesto 2027.