Una fobia es un temor irracional hacia un objeto. Es irracional dado que el objeto no representa ningún peligro para la persona y aunque la misma lo puede racionalizar no puede enfrentarse con el objeto.
Las fobias sexuales son aquellas que el objeto esta relacionado con la sexualidad, ya sea ver el coito, los genitales del sexo opuesto o los propios genitales.
Estas fobias se pueden tratar mediante una terapia enfocada y específica, realizada por un profesional sexólogo.
El tratamiento va llevando de forma paulatina y gradual a que la persona pueda presenciar, sin paralizarse, la presencia del objeto temido. Siempre respetando los tiempos personales de cada cliente.
En cada encuentro el terapeuta ofrece nuevas herramientas para manejar su fobia. Al mismo tiempo, brinda un espacio para que cada persona descubra sus propias herramientas personales y recree nuevas soluciones.
Las personas que leen o escuchan sobre este tipo de fobias pueden sentir risa o les puede parecer algo ridículo, pero es una gran limitación para quien las padece dado que limita su vida sexual y generalmente toma una actitud introvertida.
