El presidente Alberto Fernández ratificó que la muerte del fiscal Alberto Nisman no fue un crimen, sino un suicidio.
A menos de un mes de cumplirse seis años de la muerte del fiscal, el mandatario volvió a opinar sobre el caso y aseguró que al igual que ocurrió con la muerte de Juan Duarte, en esta oportunidad “la Justicia va cambiando de acuerdo al momento político”.
“Como la Justicia va cambiando de acuerdo al momento político, llega un momento donde uno no sabe a quién creerle, el ciudadano común no sabe a quién creerle. En el caso Nisman, yo estoy convencido de que fue un suicidio; después de dudarlo mucho eh, no voy a mentir, después de dudarlo mucho”, aseguró Fernández en declaraciones radiales.
Su postura ya había salido a la luz luego de que se estrenara el documental “Nisman: el fiscal, la presidenta y el espía”, en la plataforma Netflix. En esa serie se analiza el fallecimiento de quien fuera el fiscal a cargo de la Unidad AMIA. Días antes Nisman había denunciado a la por entonces presidenta Cristina Kirchner por un supuesto pacto con Irán para negociar impunidad en la causa que investigaba el atentado a la mutual judía.
En ese documental el presidente aseguraba que “hasta el día de hoy, dudo que se haya suicidado”. A principio de año, el jefe de Estado se refirió a aquellas palabras y aclaró su posición.
“Hasta hoy las pruebas acumuladas no dan lugar a pensar en que hubo un asesinato”, había dicho.
