El expresidente de Bolivia Evo Morales adelantó este lunes que analiza regresar a su país el 11 de noviembre, tres días después de la asunción del mandatario electo, Luis Arce, y pidió la condonación de la deuda externa de los países de América latina.

Mientras tanto, la justicia de Bolivia anuló la orden de detención y la imputación contra Morales por un caso de terrorismo, luego de conceder un pedido de libertad presentado por la defensa.

“Las seis federaciones del Trópico de Cochabamba están evaluando nuestro pedido de que vuelva el 11 de noviembre”, anunció el exmandatario en declaraciones a la agencia de noticias rusa Sputnik.

En sintonía con esa postura, la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, de la que Morales es afiliado, se comunicó ayer con el exgobernante para trasladarle la misma solicitud.

“Su máximo ejecutivo, el compañero Jacinto Herrera, desea que vuelva lo más pronto posible, pero también el 11”, precisó.

Morales reiteró que no será funcionario en el nuevo gobierno de su Movimiento al Socialismo (MAS) que encabezará Arce tras su victoria en primera vuelta en los comicios de hace ocho días. “No, para nada”, remarcó.

Asimismo, opinó que “debería haber una condonación de la deuda externa para América latina por el tema de la pandemia”, porque el desafío actual es el de “levantar la economía en todo el mundo, con todos los países afectados que están en América latina”.

El exmandatario dijo que puede ser útil para “hablar con organismos internacionales”, que usualmente son “tan rígidos en el tema deuda”.