La playa es un lugar excelente para correr, por lo que te aporta grandes beneficios físicos durante el entrenamiento. Por eso este verano si tenés la playa cerca, no dudés en incorporar alguna sesión de entrenamiento. 

Uno de los principales trabajos que se desarrollan durante la práctica de actividad física en arena de playa es la potencia. Combinar la velocidad y la fuerza es uno de los mayores logros de todo deportista o amante del ejercicio. Resultados estéticos y funcionales serán los que obtendrás con este tipo de entrenamiento.

Los continuos desniveles y cambios de terreno favorecerán a desarrollar la musculatura implicada en la carrera, sobre todo los tobillos. Sin embargo hay que tener especial cuidado con la zona específica de la arena donde se corre, según su grado de dureza y estabilidad. La mejor parte es la arena dura que se encuentra en la orilla de la playa, que ayudará a reducir el impacto articular sufrido durante cada zancada.

La potencia es una de las cualidades de la condición física que más se desarrolla, ya que se combina la velocidad de la serie con la fuerza realizada durante el impulso en la arena. Esto se traduce en una mayor potencia del tren inferior, que no termina de trabajarse del todo si la sesión se desarrolla en suelo firme. Notarás como esa velocidad es transformada en fuerza y viceversa. La potencia es uno de los entrenamientos más completos que existen dentro del mundo deportivo.

La respiración también se ve favorecida por la gran cantidad de oxígeno limpio que se inhala durante la carrera. Libre de muchas partículas que respiraríamos si lo estuviésemos haciendo por la ciudad.