El retorno a la actividad de los micros de larga distancia estaba previsto para septiembre, pero se postergó hasta octubre por la propagación de casos de coronavirus en el país. Mientras, la cámara empresarial del sector en conjunto con varios ministerios nacionales ya trabajan en los protocolos sanitarios a cumplir.
El director de prensa de la Cámara Empresaria del Transporte de Larga Distancia (Celadi), Gustavo Gaona, señaló que “gracias a un trabajo conjunto con los Ministerios de Transporte y Turismo y Deportes, concretamos los protocolos y sólo esperamos la autorización para volver a funcionar”.
¿Cómo se tendrá que viajar desde octubre?
Los protocolos aprobados deben ser cumplidos en todo el país y abarcan cuatro capítulos referidos a la prevención en las empresas, en las terminales, en el interior de los micros y a las conductas de los pasajeros.
Las nuevas disposiciones exigen:
- Uso de tapabocas en forma permanente
- Una adecuada ventilación de las unidades (sin la recirculación de aire)
- Un distanciamiento de 1,5 metros entre grupos íntimos de pasajeros
- Multiplica los recipientes con alcohol en gel y con agua para la constante higienización de manos y objetos
- No habrá más catering a bordo, mantas, almohadones y auriculares.

Regreso gradual
“Creemos que en el reinicio de las actividades vamos a funcionar con un 20% de los servicios habituales, lo que nos complica pagar la totalidad de los salarios porque las empresas están diseñadas para una demanda mayor”, advirtieron desde Celadi.
Además, puntualizaron que “por ese motivo el regreso de la actividad tiene que ser lento y sobre todo sustentable” y consideró que para lograr esos objetivos “seguiremos necesitando la ayuda del Estado para pagar los salarios hasta que la actividad sea plena”.
La actividad, en números
La Argentina cuenta con unos 15.000 micros de larga distancia que recorren 1.600 destinos del interior del país y que ocupan a unos 18.000 trabajadores en más de 100 empresas.
La actividad de este sector, que genera unos 5.000 puestos de trabajo en forma indirecta, lleva 154 días de parálisis y, según estimaciones de la Celadi, pierde unos 100 millones de pesos por día.
La crisis se atenuó en agosto gracias a las ayudas del Estado, que incluyeron ATP, IFE y créditos blandos para pagar salarios hasta que vuelva la actividad y un subsidio directo de 500 millones de pesos a las empresas.
