Hace unos días el gobernador de la provincia, Alfredo Cornejo, anunció que para el próximo año está estipulado que los estudiantes, tanto del Nivel Inicial como del Secundario, cumplan un cursado de 190 días. Si bien la DGE está aún analizando como se ultimará el plan lectivo, fuentes de la cartera refirieron a El Sol detalles del calendario escolar 2019.
“Si bien en un primer momento la fecha de inicio de clases iba a ser el 18 de febrero, en las últimas horas, se habría establecido que sea el miércoles 20 de ese mes la apertura del ciclo lectivo, en tanto, las clases culminarían el viernes 13 de diciembre. Respecto al receso invernal se estableció que se efectivizará del lunes 8 al domingo 21 de julio”, anticiparon.
Mientras desde la cartera de Educación trabajan para tener el calendario escolar confirmado mediante una resolución, fuentes de la DGE han informado que la idea se viene barajando desde hace años y recién en el 2019 se pondrá en marcha. La medida tiene vigencia desde el 2011. En ese entonces se estableció la Resolución 165 del Consejo Federal de Educación que establece el cursado de 190 días de clases.
Según trascendió, esta disposición no afecta en nada a los docentes quienes regresarán a los establecimientos educativos como siempre durante los primeros días de febrero.
“A Mendoza le ha ido muy bien en los operativos Aprender, hemos estado por encima de la media y mucho ha tenido que ver la cantidad de días de educación. La provincia es la única jurisdicción que ha cumplido los 180 días y eso se ha notado en los exámenes”, manifestaron.

¿Más días de clases mejora el rendimiento de los chicos?
Frente a los que se enfrentarán los estudiantes el próximo año surge la pregunta de si esto mejorará o no su rendimiento. Nancy Caballero, psicopedagoga, aseguró: “La cantidad de días que se dictan clases en nuestro país es menor al de otros mucho más avanzados. Sin embargo, en vez de discutir sobre la cantidad hay que focalizarse en la calidad y es allí donde se falla”.
Caballero aseguró que hace muchos años no se están logrando objetivos prestablecidos. A la Educación se la dejó de tener como una política de Estado. “Los chicos culminan el ciclo sin aprender a leer, sin comprender la consigna, sin saber sumar o restar, y ese es el punto donde hay que centrarse más que en la cantidad de días que se les da de clases”, comentó.

“Si logramos mejorar la calidad educativa y no me refiero a agregar más contenido sino mejorar la capacidad de razonamiento, de juicio crítico, de aplicación de esos conocimientos en los niveles superiores, entonces ahí sería bueno plantear más días de clases ya que esos días permitirían cumplir con metas establecidas”, manifestó la licenciada.
Otros de los factores a tener en cuenta es el meteorológico. La especialista aseguró que no sabe si los chicos resistirán las elevadas temperaturas que se registran en la provincia tanto en febrero como en diciembre. “Las aulas no están equipadas con aire acondicionado, de modo que tener a 30 chicos en un aula en pleno verano no es un tema menor, el rendimiento no es el mismo”, expresó.
¿Los docentes conformes o no con el calendario ampliado?
Para Sebastián Henríquez, titular del SUTE, esta medida no es nueva, se acordó en el Consejo Federal de Educación en el 2011, y por distintas razones nunca se llegó a aplicar, por lo que creer que es algo impulsado por este Gobierno es ilógico.
“Lo más fácil en término de política educativa es hacer política de calendario escolar. Acá no se trata de cuántos días de clases se les da a los chicos sino con qué calidad se brindan esas clases. Estuve en una escuela donde los chicos se tiraban al piso para refrescarse con las baldosas porque no había ventiladores”, comentó Henríquez.
El gremialista enfatizó que en lugar de fijarse en un cursado de 190 días habría que analizar la realidad en la que trabajan los docentes, la infraestructura de las escuelas, entre otros aspectos. “Lo que quieren hacer es demagogia, es la forma fácil de hacer política educativa”, culminó.
