Roberto Lavagna volvió al ruedo este martes al proponer un plan económico de crecimiento con inclusión. El economista y ex candidato presidencial sostuvo que hay que hacer cambios en el sistema de trabajo, para que conviva el actual y uno nuevo que permitirá crear empleo en el sector privado.
Estos son los ejes principales:
– En la convivencia de los dos sistemas de trabajo, el actual y uno nuevo, apunta a liberar fuerzas productivas y creatividad social en el caso de la inversión.
– Señala que la economía argentina tiene dos momentos por delante: por un lado, el control total o parcial de la pandemia, por el otro, el futuro de mediano plazo.
– Lavagna considera que la sola reapertura y vuelta al trabajo permitirá durante algunos meses que aumenten la producción y el consumo. No lo llama un rebote, aunque no es así: si hay recuperación, es porque cambia una “circunstancia” (pandemia) y del cierre y parálisis se pasa a la reapertura, apunta.
– El futuro necesita de políticas públicas, en especial de políticas económico-sociales explícitas que apunten al corazón del esquema de crecimiento.
– Para ello, hay que 1) crear trabajo en el sector privado. 2) impulsar inversiones privadas (a la par de inversiones públicas en infraestructura física y educativa).
– Crear trabajo privado voluntario y diseminado requiere formular el objetivo en el marco de dos sistemas: el sistema que hoy emplea en en blanco al 49,5 % de los asalariados privados, y que debe ser respetado integralmente por el principio de los derechos adquiridos.
– Y un nuevo sistema, en blanco y con normas precisas, que responda a los cambios educativos, tecnológicos y productivos del siglo actual: que permita que el otro 50%, el de los trabajadores que actualmente están desempleados, sub- empleados, pseudo empleados (parte importante de monotributistas), etc., puedan trabajar dignamente.
– Lavagna indica que para avanzar rápidamente, se puede apelar al sistema que rige en la industria de la Construcción (Libreta de Trabajo, que supone aportes a un fondo de desempleo). Luego se puede perfeccionar.
– También vuelve sobre la idea de bajar el enorme costo impositivo que recae sobre la inversión.
– Por último, añade la capacidad de compra gradualmente en aumento, tipo de cambio real que empuje a las exportaciones y proteja sin burocracia al mercado local (ej. restricciones a importar).
