Australia, que recibe el Año Nuevo a las 13.00 GMT en gran parte del país, canceló los espectáculos pirotécnicos en la capital y otras ciudades debido a los incendios forestales que arden principalmente en el sureste.

Al menos doce personas han muerto y más de 3 millones de hectáreas se han quemado en los fuegos, que comenzaron el pasado julio.

Sin embargo Sídney, la mayor ciudad del país, sí recibió el año con su tradicional show de fuegos artificiales cerca de la Ópera.