Unos 8.000 alumnos, en promedio, estuvieron fuera del sistema educativo mendocino por diferentes motivos durante la cuarentena. Así lo confirmó el titular de la Dirección General de Escuelas (DGE), José Thomas, a horas de dar inicio a la segunda etapa del ciclo lectivo 2020 que este lunes retoma con la modalidad de las clases virtuales, al menos por un tiempo más.

Mendoza cuenta con una matrícula de 365.000 estudiantes entre el Nivel Inicial, Primario, Secundario, CENS y CEBJA. Es decir que el ausentismo alcanzó a sólo el 2,2% del total de alumnos. “Son estudiantes a los que tendremos que ayudar fuertemente en sus trayectorias. Tienen ausente no computable y las causas son variadas, pero sin dudas, la mayor problemática ha sido la falta de conectividad y de equipos tecnológicos para cumplir con el deber”, explicó Thomas.

De acuerdo con lo expresado por la DGE el mayor nivel de ausentismo se dio en los niveles Secundario, CEBJA y CENS.

“Si comparamos lo que ha pasado durante la pandemia con lo ocurrido el año pasado podemos decir que antes, con la modalidad de presencialidad en las aulas, no todos los alumnos entregaban sus trabajos en tiempo y forma. Es decir, el sistema ya venía con un desgranamiento y un ausentismo altísimo“, aseguró Thomas.

Respecto a lo ocurrido durante la cuarentena, el titular de la DGE manifestó que ese ausentismo está replicado, incluso profundizado.

Y ante versiones de docentes que indican que el ausentismo es mucho más alto que el señalado por la autoridad escolar, Thomas sentenció: “Si el GEM, que es nuestro canal oficial de diálogo entre alumnos y docentes, no muestra la realidad, entonces, estamos en problemas”.

Detalles de lo que dejó la pandemia

El aislamiento producto del COVID 19 alteró el ritmo pedagógico de la escuela y obligó a más de 190 países a interrumpir sus clases presenciales en los últimos meses. Ante esto, el sistema educativo local apeló a un plan de emergencia dominado por la virtualidad, plan que aún hoy permanece vigente y no tiene fecha de finalización.

“Nos encontramos con un panorama desconocido, una forma de enseñar atípica y tuvimos que adaptarnos. La tarea no fue nada sencilla para los docentes, ni para los alumnos, menos aún para los padres”, dijo Emilio Moreno, director de Educación de Nivel Secundario.

Respecto al grado de ausentismo en el Secundario, que comprende una matrícula de 103.000 alumnos, Moreno recalcó que en el Nivel Orientado, hay un ausentismo del 1,73%, en tanto, en el Técnico no estuvo presente el 1,51% del alumnado.

“Son alumnos que, en la mayoría de los casos, tuvieron serios problemas con el tema de la conectividad. Son estudiantes que tendremos que ayudar en su continuidad pedagógica en este segundo semestre del año”, expresó Moreno.

Por su parte, Mariana Caroglio, titular de Educación de Jóvenes y Adultos, aseguró que el trabajo que han realizado los docentes es desmedido y para valorar. “Han puesto mucha voluntad y compromiso para que el alumnado pueda continuar con su aprendizaje”, recalcó.

La educadora aseguró que en su modalidad, que incluye a los CEBJA y CENS, existen unos 35.000 estudiantes y los motivos principales por los que varios de los estudiantes no pudieron continuar con su cursado virtual fueron: la situación económica y la imposibilidad de estudiar por tener que ayudar a sus hijos menores en sus tareas.

“En cuanto a los porcentajes de ausentismo tenemos, al 3 de julio de este año, un 2,43% en CEBJA (primaria para adultos) y un 2,45% en los CENS (secundaria para adultos). Realmente estamos conformes con los resultados, sobre todo porque sabemos que el sistema es flexivo y estos estudiantes serán fácilmente recuperados”, aseveró.

La visión de los docentes

En contraposición con las cifras aportadas por las autoridades de la DGE, varios docentes aseguraron estar preocupados ya que han observado que en sus cursos han sido varios los estudiantes que “desaparecieron” del sistema. Hablan de un ausentimo que ronda entre el 30% y el 40%.

Los educadores coinciden con sus pares que la falta de conectividad y de elementos tecnológicos han sido los principales causantes de la “deserción”.

Ivana dicta clases en una escuela de Ugarteche. Está a cargo de dos quinto año y según explicó el ausentismo fue del 25%. “La mayoría de los chicos no cuenta con computadoras en sus hogares, sí tienen un celular que es compartido por varios miembros de la familia, pero no tienen internet, por lo que fue muy difícil llegar a ellos”, contó.

“Hay estudiantes que nunca respondieron un mensaje ni enviaron un trabajo práctico. Realmente es preocupante lo que está pasando”, comentó.

Cristian es otro de los docentes que manifestó haber tenido una baja considerable de alumnos. El educador da clases en 8 cursos de una escuela secundaria de La Favorita y expresó que hubo un 40% de alumnos que nunca presentó los trabajos.

A diferencia de sus pares, el docente expresó que la causa del ausentismo estuvo ligada a a ausencia de las familias y a la falta de exigencias para con ese chico. “El cuerpo docente y no docente hizo todo para que el material llegara a los estudiantes. Al ver que muchos no se conectaban se apeló a la entrega del material en forma física. Muchos, incluso, tenían que retirarlo a dos cuadras de sus hogares y no se presentaban ni los chicos ni sus padres, el material quedaba allí”, confesó.

El profesor además contó que personalmente ha llamado a las familias para conocer en detalle la realidad de ese alumno ausente y los mismos padres le han cortado la llamada. “Hay mucha desidia por parte de algunas familias“, manifestó.

Otro docente, Daniel, aseguró que desde la DGE sólo tienen en cuenta el presente virtual del alumnos. “Aunque el chico no haga ninguna actividad ya está en las listas de las planillas y eso vale para ellos. Es más, en Secundaria hay chicos que directamente por cuestiones de conectividad nunca presentaron ningún trabajo y a ellos se los pone en escolaridad protegida”, expresó.

El educador enfatizó su preocupación ya que al no poder dejar libre a los alumnos que no presentaron trabajos, una vez que se regrese a la “normalidad” ese joven deberá ponerse al día y, en algún momento, será evaluado, lo que acarrea más trabajo para los docentes.

Héctor trabaja en diferentes CEBJA y CENS  de Maipú y Guaymallén y contó que el ausentismo ha sido del 40%. “Los factores son varios, pero el mayor perjuicio fue la falta de tecnología. Frente a esto indagamos acerca de la ausencia y la respuesta, en la mayoría de los casos, fue que tenían un solo aparato para realizar las trareas y eran tres hermanos, es decir, debían organizarse para usarlo por semana”, contó.

Respecto al llenado de planillas, el profesor aseguró que se completaban con presentes virtuales, pero luego los alumnos no aparecían con los trabajos. 

Vanesa es docente de 149 alumnos de un CENS de Las Heras y mostró preocupación ya que refirió haber tenido problemas en llegar al alumnado en un 50%. “La escuela está en una zona urbano-marginal y, la mayoría, no tienen acceso a internet, son muy vulnerables y sólo cuentan con un aparato celular en sus hogares, con el que cubren las tareas de sus hijos y la de ellos. Muchos tienen aparatos viejos en los que ni siquiera se puede descargar WhatsApp”, explicó.

La profesora aseguró que los docentes han tratado de tener el contacto con los chicos como han podido, pero se les ha complicado demasiado. “Necesitamos más recursos para estos jóvenes y adultos que ni siquiera tienen acceso a las computadoras que otorga el Estado, están muy desprotegidos”, dijo.

Otro de los motivos del ausentismo se vincula a lo económico: “Cuando no pueden llevar un plato de comida a la mesa, lo primero que dejan es la escuela y se ponen a trabajar”.

Para las autoridades del Sindicato Unido de Trabajadores de Estado (SUTE) los principales problemas que afrontaron los estudiantes durante estos meses de pandemia estuvieron vinculados a los problemas con las herramientas tecnológicas, problemas de conectividad y de mediación pedagógica.

“El 15% de los alumnos no tuvo continuidad en sus estudios y esto obedeció a la falta de tecnología en los hogares, en muchas casas hay un aparato entre tres o cuatro integrantes”, dijo Alberto Muñoz, Secretario General Adjunto del SUTE.

El gremialista luego aseguró que la mala conectividad influyó en el 50% de los estudiantes y que existe un 35% de los alumnos que no pudo continuar con sus tareas porque sus padres carecen de formación académica y no han podido asistirlos.

“Los tres elementos se encuentran profundamente vinculados a la situación social de empobrecimiento que se ha profundizado con la presencia de la pandemia de coronavirus”, culminó Muñoz.

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