El turismo supone una de las actividades económicas más importantes en Mendoza. Por esto, el efecto que tuvo la reestructuración de la economía a nivel nacional afectó en gran medida al ámbito local mendocino, que sigue registrando números inferiores al 2023. Desde el Gobierno provincial informaron que el sector tuvo una caída de entre el 5 y el 6%. No obstante, un factor que se mantiene en constante ascenso es la llegada de visitantes extranjeros.
Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), la secuencia de últimos informes de la ocupación hotelera marcó que, aunque con algunos puntos altos, a nivel interanual las pernoctaciones en hoteles se mantienen considerablemente por debajo de los registros del año pasado.
En septiembre de 2024, los turistas que pasaron la noche en hoteles de la Ciudad de Mendoza fueron unos 104.120, cifra que mejora considerablemente los datos del mes anterior de agosto (88.617). Pero, que sigue por debajo de los registros de 2023, que marcaron un septiembre con un 126.694 de camas de hotel ocupadas. Esto supone una disminución del 17.8%.
Desde uno de los hoteles más importantes de la capital provincial, el Park Hyatt, se compartió el ascenso en la ocupación entre el mes de septiembre y octubre, los que pasaron de un 50% de las camas disponibles ocupadas a un 65%. Además, se consideró que en esta última etapa del año “es más el turismo internacional”.
Los buenos resultados de los extranjeros
A pesar de la disminución de las plazas hoteleras ocupadas, la provincia se destacó como uno de los únicos puntos donde el turismo internacional no ha decrecido, sino que aumentó.
En la métrica interanual de este apartado se destaca que, mientras a nivel nacional la llegada de turistas extranjeros cayó en casi 200.000 personas, en los registros provinciales de octubre 2024, llegaron más de mil turistas extranjeros en el mismo mes de 2023.

Las mediciones se mantuvieron sin grandes sobresaltos, con incrementos y decrecimientos de entre 3000 y 5000 en algunos meses. Por ejemplo, el mes de octubre de 2024 registró la entrada de más de 15.000 turistas, medición similar a la del mes de enero, que superó los 15.500 visitantes registrados.
Al pasar estos datos a un rango estadístico, el crecimiento interanual mendocino fue del 7,6%, mientras que en la medición nacional, la baja porcentual fue del -30,3%, ya que se pasó de 593.700 turistas entrantes, en octubre de 2023, a 414.100, en el mismo mes, pero de este año.
Desde que el movimiento turístico internacional se normalizó en 2023, dejando atrás el paradigma generado por la pandemia del COVID-19, en donde el año 2022 registró entre 4000 y 9000.
Las explicaciones del Emetur
Desde el Ente Mendoza Turismo (EMETUR), el director de Desarrollo Turístico e Innovación de la Provincia, Marcelo Reynoso, destacó la dificultad para comparar este tipo de datos por los distintos contextos que atravesó la Argentina en los últimos años, principalmente económicos, pero también incluyendo los acontecimientos como la pandemia y los planes políticos para potenciar esta área económica.
Sin embargo, el funcionario definió dos factores que habrían influido en los últimos datos del Indec.
Primero, el aumento en las plazas hoteleras. Reynoso informó de un crecimiento del 3% anual acumulado y de un 5% de aumento en la inversión privada de este sector, lo que llevó a una mayor oferta de camas de hotel para los turistas. A esto, sumó una disminución total de las llegadas a Mendoza. Los datos del Emetur marcan que hay una caída de entre el 5% y el 6%, que Reynoso calificó de “leve”.

En el Gobierno consideran que esta disminución resulta, en gran medida, por la “baja en el arribo de ciudadanos chilenos” comprando”. El cambio desfavorable llevó a que los visitantes del país vecino, que antes entraban a la Argentina para realizar compras, dejaran de cruzar tan a menudo.
Además, agregó que la “rara situación actual“, en referencia a la baja del consumo en consecuencia por la recesión, es otra de las causas directas de la disminución del turismo, concretamente del nacional.
No obstante, Reynoso consideró que, a pesar de estos factores, en general “hemos tenido un gran año”, y destacó que el aeropuerto El Plumerillo “sigue aumentando la cantidad de llegadas de extranjeros“, en especial de brasileños y estadounidenses. Aunque estos componen un importante porcentaje en los arribos de extranjeros, el director señaló que los turistas chilenos continúan en el primer lugar de visitas a Mendoza.
“El turista internacional tiene una consolidación“, aseveró el funcionario.
Además, entre los destinos que ofrece la provincia de Mendoza, el director destacó a Malargüe, como “el mejor destino del año” y justificó esta categorización al explicar que la localidad tuvo un aumento de visitantes del 5%.
Desde el Gobierno provincial esperan que en la temporada de verano estén ocupadas alrededor del 55% de las plazas hoteleras, y se señaló a San Rafael y el Valle de Uco como los destinos que mayor tránsito turístico tendrán, esto debido a que “la gente busca el agua“. Aunque, no dejó de destacar al Gran Mendoza, que será el centro neurálgico de la mayoría de los movimientos de personas.
La evolución turística del 2024
Al seguir los datos mes a mes de la ocupación en hoteles mendocinos, y su correspondiente contraparte interanual, se marcó cómo fue el año para el sector del turismo local.
Los meses con un mayor movimiento turístico en 2024 fueron: julio, 148.753 de camas ocupadas; marzo, 132.135 de camas ocupadas y febrero, 123.692 camas ocupadas.
Si se comparan estos tres meses con los registros de los mismos, pero de 2023, se marcan algunas bajas, pero no es en todos los casos: julio, 163.669 camas ocupadas; marzo, 127.719 camas ocupadas y febrero, 132.060 camas ocupadas. Únicamente el mes de marzo fue donde se superaron las ocupaciones hoteleras del año pasado.
Por el otro lado, los meses que mostraron un menor registro hotelero en este año fueron: agosto, 88.617 camas ocupadas; junio, 90.295 camas ocupadas y mayo, 95.582 camas ocupadas.
Sus contrapartes del 2023, fueron escenario de mejores métricas respecto a ocupaciones hoteleras: agosto, 112.594 camas ocupadas; junio, 134.930 camas ocupadas y mayo, 146.514 camas ocupadas. Este último marcó una gran diferencia interanual, con una reducción de más de 50 mil personas.
