El terremoto que se produjo en San Juan este lunes por la noche, generó daños también en Mendoza, donde hubo mendocinos que vieron cómo en cuestión de segundos partes de su vivienda se transformaban en una montaña de escombros.

Se trata de Carmen Guzmán (58) y Héctor Prado (58), ambos vecinos de toda la vida de Las Heras, cuyas casas fueron construidas por sus abuelos en la década de 1950 en la calle Godoy Cruz al 100 y una tapia de adobe las separaba.

“Ninguno de los sismos que se produjeron en todos estos años la habían movido, hasta anoche. Sentí un fuerte estruendo mientras dormía”, contó Carmen todavía aturdida por lo ocurrido y en medio de la montaña de escombros que quedaron en el patio de su casa.

La medianera se desplomó encima de la camioneta de un familiar y no llegó a afectar la pared de la vivienda de Carmen, donde la mujer se encontraba descansando sola.

Cayó donde tenía que caer. Dios fue misericordioso con nosotros”, aseguró junto a Héctor, quien admitió que no llegó a percibir el sismo, sino que atribuyó un fuerte mareo a su problema de presión arterial.

Lo único que puedo decir es que después del ruido, vi el polvo y una vecina me llamó para ver si estaba bien. Después me vinieron a buscar mis sobrinos”, agregó la empleada administrativa del Hospital Lagomaggiore.

A pesar de haber vivido una situación límite e inesperada, la agente de la cartera de Salud no consideró apropiado tomarse el día. “Tenía la enorme responsabilidad de liquidar los sueldos a los prestadores. Me calmé y recibí la contención de mi familia, por eso fui a cumplir con mis tareas habituales”, señaló.

Carmen es una de las primeras mendocinas que recibieron la vacuna contra el coronavirus en la provincia y a pesar de estar expuesta al contagio no enfermó de COVID 19.

Yo invito a la gente que se inmunice. Ahora estoy esperando la segunda dosis, estoy perfecta”, dijo y reiteró estar agradecida de estar contando la historia, luego de los desbastadores efectos del temblor de San Juan, tanto en aquella provincia, como los problemas edilicios en Mendoza.

En tanto, su vecino relató que estaba en el comedor de su casa cuando se produjo el fenómeno natural y estaba por acostarse a dormir. Fue la gente del barrio la que le avisó lo que estaba pasando y lo sacaron de la casa.

“Un ratito después del sismo me tomé la presión pensando que se había subido y tenía 12”, comentó.

Ahora, tras el relevamiento que hizo Defensa Civil de Las Heras en ambas casas, esperan terminar de remover la pila de ladrillones de adobe y volver a hacer una nueva medianera de material para que el mal momento que vivieron quede en el olvido.