“No me ha quedado siquiera un adobe en pie”, comentó una de las tantas damnificadas tras el sismo que se registró este lunes minutos antes de la medianoche en San Juan y que dejó casi un centenar de viviendas afectadas, algunas leves y otras, cayeron hasta los cimientos.
En el departamento de Pocito, reina el miedo, el silencio y la resignación. La localidad sureña, ubicada a 16 kilómetros de la capital de la vecina provincia fue una de las más afectadas por el sismo de 6,4 grados.
El Sol realizó una recorrida por sus calles, la avenida Aberastaín daba cuenta en sus veredas de los efectos del movimiento telúrico. En algunos casos se trataba de mampostería desprendida de las propiedades. Pero en otros, se observaba a familias enteras a la vera de la arteria intentando rescatar lo poco que podían de entre los escombros.
Mercedes tiene 75 años y vive en la misma propiedad desde hace 58 años junto a otros 8 familiares. El calor de la noche sanjuanina la empujó a quedarse unos minutos en la puerta después de cenar. En ese momento comenzó el sismo.
“Fue terrible. En un ratito pasó todo. Mis nietitos, pobrecitos, estaban desesperados nunca habían vivido esto”, contó.

La casa de adobe daba cuenta de los efectos del sismo: una parte sucumbió con el movimiento, en otras se observaban importantes grietas en las paredes y los techos hundidos. Los vidrios rotos y los escombros abundaban en sus pisos.
A metros de esta propiedad, Silvina Fuentes (50) y sus hijos aguardaban sentados sobre lo poco que habían podido rescatar a la vera de la silenciosa avenida. Su vivienda y las dos colindantes, pertenecientes a sus hijos habían desaparecido. Su nuera, en un intento por sacar a sus pequeños resultó herida. Tuvo asistencia médica 12 horas después del temblor.
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“Recién a las 13 vino una persona de la municipalidad preguntando nuestros datos y cuántos éramos, pero ni siquiera una botella de agua nos han acercado. Estamos a la deriva, esperando que alguien se apiade de nosotros”, relató la mujer que habita en el lugar hace 24 años.

Las pérdidas, en su caso, fueron totales, sólo pudo rescatar algunas prendas y la documentación personal. “No me ha quedado nada, ni siquiera un adobe en pie”, indicó.
Y agregó: “Tengo 8 hijos, a todos los crié acá y tengo miedo por ellos, están muy alterados. Una amiga nos ofreció el baño y la ducha, pero mis hijas no quieren entrar a donde hay un techo”.

La mujer, que trabaja en un restaurante de la zona, comparó este sismo con el ocurrido en Caucete hace más de 40 años y aseguró: “Lo de anoche fue peor, porque en el `77 no recuerdo que haya sido tanto. Anoche lo sentí terrible, pensé que me moría junto a mis hijos”.
Esta familia esperaba la llegada de la noche, se iban a quedar en el lugar, no tienen donde ir y temen que les roben lo “poco” que quedó en pie.
A pocas cuadras de allí, Flavia estaba sentada en la vereda con su marido y su pequeño bebé en brazos mientras sus otros tres hijos jugaban los alrededores. Su casa quedó inhabitable, lograron recuperar algunas pertenencias y guardarlas en una habitación, pero el estado de los techos hace que no puedan permanecer allí.
“Estábamos durmiendo, pegué un ojo y tembló. Agarré a los niños y como se cortó la luz no se veía. Tuve que agarrar a mi familia, patear la puerta y romperla para salir”, explicó el esposo de la joven.
Por su parte, Flavia agregó que las réplicas -ya se registraron cerca de 60- “se sienten muchísimo y las paredes ya se caen. Necesito una solución. Es horrible lo que nos pasó, ver a mis hijos llorar, estaban desesperados”.

Los daños
Según detalló el gobernador de San Juan, Sergio Uñac, en los departamentos de Angaco, 9 de Julio, Jáchal, Iglesia, Ullum y Valle Fértil no se reportaron daños hasta el momento.
Por su parte, “en Sarmiento, 13 viviendas fueron afectadas. En Pocito se han registrado dos adultos y dos menores heridos, más daños en casas humildes”, resaltó el mandatario.

También advirtió que en la localidad de Rivadavia, se vieron afectados algunos asentamientos, mientras que en Caucete, fueron 15 las familias que sufrieron inconvenientes leves.
En tanto, “en Albardón, dos casas afectadas de manera leve. En 25 de Mayo, 16 casas han presentado derrumbes leves. En Capital, algunas casas se vieron afectadas, pero de manera sumamente leve. En Zonda, fueron evacuadas 19 familias. En Calingasta, se han visto 4 viviendas afectadas. En Santa Lucía 40 familias se encuentran damnificadas, y se presentó una adolescente con daño personal”.
Finalmente, enumeró que en Chimbas cayeron 10 techos, mientras que en San Martín fueron 6 las casas afectadas y en Rawson, 50 con daños menores.

