Por primera vez desde la Ley de Convertibilidad sancionada el 1 de enero de 1992, el peso argentino vale menos que el uruguayo.

Así lo observó el economista Juan Ignacio Fernández, de la consultora Oikos Buenos Aires en declaraciones al diario La Nación. “A principios de 2003, $1 peso equivalía a $8 uruguayos y hoy con $1 se compraban $0,95 uruguayos. Es decir, nuestra moneda perdió más de 8 veces su valor a la de los vecinos en poco más de 15 años”, explicó.

El consultor agregó que lo que le ocurrió al peso argentino contra el uruguayo ya le había pasado antes “contra el peso mexicano, cuando acá el dólar pasó la barrera de los $20”.

“El peso hace rato perdió la capacidad de reservar valor para sus tenedores, cuestión que se ve agravada por las mayores expectativas de devaluación e inflación, lo que empuja a los tenedores a intentar deshacerse de ellos cuanto antes, ya que descuentan -de manera racional- que valdrán menos en el futuro inmediato“, indicó en relación a la debilitada demanda de pesos actual.

“El tipo de cambio, al menos en el corto plazo, no tiene techo, ya que dependerá de la cantidad de pesos que los agentes quieran mantener, una variable, al menos en este escenario, inestimable”, concluyó.