Francisco Navajas, cónsul de Bolivia en Mendoza, aseguró que lo ocurrido este domingo en su país fue “un golpe de Estado contra Evo Morales”. El representante diplomático dialogó con LVDiez y afirmó que “en este momento, no tenemos un Gobierno” y que “estamos a la espera de un presidente interino para que convoque a elecciones”.

“Por ley, mantenemos la acreditación de cuerpo consular hasta que se instaure un gobierno en Bolivia”, agregó Navajas. Y ante las fuertes sospechas de fraude en los comicios, se defendió y señaló que “en Mendoza, la elección fue transparente”.

Bolivia se encuentra en una crisis política y social desde el día después de las elecciones generales del pasado 20 de octubre, cuando comenzaron las sospechas de un fraude para favorecer la reelección de Morales para un cuarto mandato hasta 2025.

Un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) advirtió de graves irregularidades en los comicios generales en Bolivia y este domingo, tras más de dos semanas de huelgas ciudadanas en contra del fraude y enfrentamientos entre sus detractores y partidarios, Morales había anunciado nuevas elecciones.

Sin embargo luego Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, anunciaron en un video que renunciaban a sus cargos, reiterando sus denuncias de un golpe de Estado. 

Como De la Rúa en 2001

El embajador argentino en Bolivia, Normando Álvarez García, consideró que en Bolivia se asiste a “una interrupción del orden constitucional en base a una gran conmoción social” y juzgó que existen aspectos “similares” a lo que sucedió con el ex presidente radical Fernando de la Rúa en el 2001 en la Argentina.

En ese marco, el representante argentino ante La Paz expresó su anhelo de que el proceso de búsqueda de una salida institucional a la situación en ese país, tras la renuncia de Morales en el marco de una grave crisis política, “sea rápido y no muy complicado para Bolivia”.

Así lo manifestó en declaraciones formuladas esta mañana a la Radio La Red, en las que remarcó que “todavía hay un poco de anarquía” y que “hasta anoche” se escuchaban detonaciones que no sabía si eran “bombas, disparos o cachorros, que son pequeñas dinamitas que no hacen mucho daño pero sí mucho ruido”, y que continuaban “los saqueos, sobre todo en la zona sur de la ciudad, que es la más rica”.

En ese marco, indicó que, para el Gobierno argentino, “no hay un golpe de Estado” en el país vecino y estimó que esa declaraciones se basa en que “no hubo un golpe como los acostumbrados” en América Latina.

“No hubo nada de eso, pero ayer, cuando ya estaban todas las cartas echadas y se sabía dos días antes que Evo Morales iba a renunciar, salieron las Fuerzas Armadas a pedirle la renuncia”, sostuvo Álvarez García, quien, interpretó, a título personal, que “sí seguramente hay una interrupción” del orden constitucional “en base a una gran conmoción social”.

“No es parecido pero hay cosas similares a cuando fue la renuncia de De la Rúa”, analizó el embajador argentino en Bolivia, de extracción radical.