Lo detuvieron el sábado después de algunos días con pedido de captura y en las próximas horas pasará a la cárcel, al pabellón de la penitenciaría de San Felipe que está repleto de abusadores sexuales.
Se trata del empresario de la construcción de 60 años que está acusado de abusar sexualmente de su hija de 5 años. Este lunes la fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual Cecilia Bignert imputó al detenido por abuso sexual con acceso carnal y por el vínculo y ordenó que pase a la cárcel.
La representante del Ministerio Público entendió que las pruebas por la presunta violación son contundentes.
Se basó en la declaración de la niña frente a un ayudante fiscal de la Oficina Fiscal Nº16 y lo que informó el Hospital Notti y el Cuerpo Médico Forense, que confirmaron que la pequeña presentaba lesiones en sus partes íntimas.
La reconstrucción que hicieron los detectives agrega que el padre biológico de la criatura fue la última persona que estuvo con ella para festejarle el cumpleaños y esto lo colocó como el hombre que cometió las vejaciones.
De esta forma, luego de la presentación realizada el 27 de setiembre y de algunos días en calidad de prófugo, la situación procesal del empresario que tiene domicilio en Carrodilla pero su negocio en Godoy Cruz se complicó porque la calificación que recayó sobre él prevé de ocho a 20 años de cárcel.
Ver también: Un empresario tiene pedido captura por el presunto abuso de su hija
La historia del caso revelado la semana pasada por El Sol tiene su base en que la pequeña no vive ni con su madre ni con el padre desde hace varios meses.
Pasaba sus días con una tía materna porque la progenitora denunció reiteradas veces a su ex pareja por violencia de género y el hombre radicó una contradenuncia por maltrato hacia la menor. Básicamente, existía conflictos por la tenencia después de la separación, en julio del 2018.
El sábado 26, la niña le pidió a su tía que la acompañara al baño porque tenía que hacer sus necesidades.
El día anterior lo había pasado con su padre porque le iba a festejar su cumpleaños. El hombre tenía que dejarla a las 18 en su casa pero recién lo hizo por la noche, después de cenar.
En ese momento, y entre lágrimas, la pequeña le dijo que necesitaba contarle algo: se quebró y le reveló que su padre “jugaba un juego” con ella y que le introducía dos dedos en sus genitales.
La mujer habló con su marido y luego le llamó a su hermana, mamá de la niña. Al otro día, decidieron ir a radicar la denuncia.
Como vive en Maipú, la presentación se realizó en la Oficina Fiscal 16 de Maipú-Luján y la niña relató a un ayudante fiscal lo mismo que le había contado a su tía.
La Justicia ordenó que se llevada al Hospital Notti para le realizaran los estudios correspondientes y se constató que presentaba lesiones compatibles con abuso sexual.
Ante la gravedad de la situación, la fiscal Bignert profundizó la pesquisa y el miércoles de la semana pasada el Cuerpo Médico Forense también confirmó las heridas.
Con todas las pruebas en su poder, Investigaciones comenzó a buscar al sospechoso. No lo encontraron en su casa de Carrodilla y el pedido de captura estuvo en la orden del día hasta el sábado, cuando los policías de Delitos contra la Integridad Sexual capturaron al empresario en Dorrego, Guaymallén.
