Máximo Thomsen y Ciro Pertossi, los primeros dos rugbiers en ser llamados a indagatoria por el crimen de Fernando Báez Sosa, se negaron a declarar formalmente ante la fiscal Verónica Zamboni, aunque le hicieron cuestionamientos respecto a la instrucción y a la anterior indagatoria del 19 de enero pasado, al día siguiente de ser detenidos, informaron fuentes judiciales.
Según indicaron fuentes de la investigación, los jóvenes “hicieron algunas manifestaciones”. En este sentido, aseguraron: “No sabemos por qué estamos acá. Somos inocentes”.
También manifestaron que desconfían de la fiscal y no aceptaron sus preguntas. “Con esta fiscal no vamos a declarar”, indicaron.
Tras expresarse ante la fiscal y el juez, los dos rugbiers se subieron al móvil policial de traslado. En tanto, los otros seis acusados continúan dentro de la dependencia judicial.

Las indagatorias se demoraron cuatro horas en comenzar, luego de que Hugo Tomei, abogado de los rugbiers exigiera la presencia del juez de Garantías, David Mancinelli para poder dar comienzo a las audiencias.
Los rugbiers detenidos por el crimen de Báez Sosa fueron trasladados esta mañana a la fiscalía de Villa Gesell para ser indagados por segunda vez con la nueva imputación en la que son considerados “coautores” del homicidio, con el doble agravante de la alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas y las lesiones sufridas por los amigos de la víctima.
Para la fiscal, los ocho detenidos son coautores del homicidio, pese a que inicialmente, solo Máximo Thomsen (20) y Ciro Pertossi (19) figuraban con esa calificación.
Según Zamboni, existen pruebas para incluir bajo la coautoría del “homicidio doblemente agravado por su comisión por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas” a Luciano Pertossi (18), Ayrton Viollaz (20), Matías Benicelli (20), Lucas Pertossi (20), Enzo Comelli (19) y Blas Cinalli (18).
