Vamos a tener que usar el DNI, o la Libreta de Enrolamiento si usted es una persona que tiene siete dígitos en el documento. La Libreta de Enrolamiento era más grande, más pesada y con tapas marrones. La palabra enrolamiento tiene que ver con el alistamiento, la inscripción especialmente de un marinero en la lista de los tripulantes de un buque.
O sea tiene más que ver con lo que en su época fue conocido como servicio militar, por eso los hombres tenían libreta de enrolamiento y las mujeres libretas cívicas. Cosas del pasado que no sé por qué cuernos se me da por recordar. Pues el Documento Nacional de Identidad ha de ser indispensable para ir a votar el 28. No se puede votar con el carnet de conducir, con la célula o con una nota firmada por su madre diciendo que usted es quien usted es.
Hace falta el DNI, que es cuando nos damos cuenta de que el documento está bastante maltratado. Las tapas agrietadas, los bordes desparejos, algunas páginas sueltas y el número perforado en su parte superior ilegible. En la hoja dos dice que por ley estamos obligados a comunicar el cambio de domicilio dentro de los treinta días de haberse producido, cosa que en la revinagre vida se hace y el tipo sigue votando en la escuela más cercana a la casa de sus viejos, en la que ya no vive desde 1965.
En la hoja tres constan nuestros nombres y apellidos y la clase y el distrito militar, cosa que no sirve para nada, porque ya no se hace el servicio militar. También está el sexo y dos casilleros, uno para varón y otro para mujer.
¿No tendría que haber un casillero más, como están los tiempos modernos? Y después viene la infamia hecha fotografía, o sea, nuestra foto de cuando teníamos veinte o treinta años menos y que nos hace pensar ¿en dónde se quedó ese pibe que era yo? En la hoja cuatro están los datos del nacimiento y domicilio y después vienen una serie de páginas en blanco hasta llegar a las constancias electorales. Uno las recuerda, se fija en el año en que votó y se arrepiente tanto.
Casi se arrepiente de todos los sellos redondos y violeta que muestran las constancias electorales. El último de mi DNI, como ocurrirá con el suyo, dice 28/10/07, del cual también me arrepiento. Pero el problema es el que viene, porque el casillero que viene está en blanco y va a ser llenado dentro de 15 días. Yo le agregaría un espacio al pie que dijera: Por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa.
